¿ETERNA JUVENTUD?

Nuevas especulaciones sobre las formas de alargar la vida.

 

            Aunque las religiones prometen renacer, la ciencia busca por diversos medios alargar la vida y buscar la ansiada “eterna juventud”. En diversos países han surgido compañías, como la Geron Corporation de San Francisco, que tratan de alargar la vida de diferentes maneras. Hoy, aunque se sigue pensando como inviable la “inmortalidad”, sí se cree posible ralentizar el envejecimiento así como lograr una mejor calidad de vida en este período. A continuación expongo algunos de los métodos que se están investigando sobre este tema.

1) En Universidad de Washington Gerardo Schellenberg y su equipo, al estudiar el síndrome de Werner o trastorno que provoca una vejez prematura, han descubierto un gen que parece relacionarse con el proceso del envejecimiento. Descubrieron que esta enfermedad se debe a la mutación en dicho gen, no pudiendo entonces producir suficiente cantidad del enzima helicasa que se encarga normalmente de reparar los errores que se producen en el material genético. Por lo tanto, la solución sería aumentar la dosis de este enzima en el cuerpo, incluso en personas sanas para alargar la vida. Sin embargo, esto no está tan claro puesto otros científicos han demostrado que en bacterias un aumento del enzima helicasa puede provocar la muerte inmediata. Todo ello sugiere que el gen que produce la helicasa es sólo uno de un conjunto de genes relacionados con el envejecimiento.

2) Otro método consiste en la reducción importante de la ingesta de calorías en la dieta, tal y como se observó en ratas. La explicación podría ser la idea de que la combustión de energía en las células de un organismo provoca un deterioro progresivo y envejecimiento general de éste. En el National Institute on Aging de Maryland en EE.UU. se ha empezado hace nueve años un experimento de este tipo con monos cuyo período de vida suele estar entre 30 y 40 años, esperando que alcancen en el futuro una edad mucho mayor. Estos investigadores piensan que por este sistema el hombre podría alcanar los 150 años. Este método en humanos tendría entre otros problemas el inconveniente de que una dieta tan escasa impediría llevar una vida normal. A pesar de ello, la idea sería la de crear una droga que engañara a las células haciéndoles creer de que están recibiendo menos energía de la que realmente se consume. De cualquier manera, la causa última de este fenómeno no se conoce.

3) Otra clave podría está en el proceso de división celular. Hoy se conoce una especie de "reloj biológico" situado en el telómero o parte extrema de los cromosomas. En él se sitúa una secuencia de ADN conocida que parece regular el número máximo de divisiones celulares en la vida de un organismo, acortándose el telómero según se producen estas divisiones. Si se descubrier alguna forma de frenar o bloquear el proceso se podría alargar el teórico número máximo de 75 divisiones para la mayoría de las células del cuerpo humano. Parece existir un gen que produce el enzima telomerasa que puede impedir la reducción gradual de los telómeros.

 

            Después de estas ideas, nos queda la realidad actual, en la que nunca se demostrado la existencia de un ser humano más allá de 125 años, y según la que la esperanza de vida va pareja al desarrollo de los países. Así, en Europa las mujeres alcanzan por término medio los 81 años, y los hombres, 75. En Japón estas cifras son, respecticamente, 84 y 77 años. Por el contrario, en países menos desarrollados como Cuba y Chile, la esperanza de vida no supera los 75 años, en México los 70, en  Rusia 64, en Níger 41, en Mozambique y Zimbabue 40, en Malawi 39, y en Zambia 37. Evidentemente, las cifras tan bajas de los países más pobres se deben, además de en muchos casos a conflictos bélicos, a problemas como la miseria, el hambre y la ausencia de servicios de salud.

 PGS