FORMACIÓN DE CÉLULAS MADRE

Formación de células madre.

Fuente: El Semanal, 03/03/2002.

 

            Las células madre, también llamadas troncales, son capaces de reconstruir un ser humano entero o sólo un órgano dañado o que necesite ser regenerado. Este hallazgo representa quizás el punto de arranque de una nueva medicina conocida como "regenerativa" que va a revolucionar nuestras vidas en los próximos años.       Cuando un óvulo es fecundado por un espermatozoide se produce una célula huevo o zigoto que se llama también "totipotente" porque es la única célula capaz de dar lugar a un individuo completo. A continuación, el zigoto comienza a dividirse por sucesivas divisiones celulares mitóticas formando una pelota maciza de células conocida como mórula (en la foto, una mórula en estado de 16 células). Entre el quinto y el séptimo día de formación embrionaria a partir del zigoto, de la mórula se pasa al estado de blastocisto, caracterizado por la formación de una cavidad central rodeada de una capa de células externa llamada trofoblasto. El trofoblasto rodea entonces a unas 30 o 35 células que habían quedado pegadas a su pared interna: se trata de las células "madre" también llamadas troncales o "pluripotentes" porque son capaces de regenerar cualquier tipo de tejido del organismo humano. Estas células son extraídas y cultivadas "in vitro" para su reproducción y supervivencia (en España, el equipo del doctor Alberto Martínez utiliza un oncogén para la reproducción de estas células el mayor tiempo posible) en una decena de centros públicos de todo el mundo (cuatro en EEUU, y el resto en Australia, India, Israel y Suecia). Hasta ahora sólo se han registrado 64 líneas celulares troncales pluripotentes para su utilización en medicina regenerativa o en investigación. Representan la esperanza más grande para los individuos con incapacidades cardíacas, neurológicas (enfermedad de Parkinson) o de cualquier tipo, así como para la regeneración de la piel en quemados o de nervios en los afectados de paraplejia.

Aunque recientemente se han descubierto células de este tipo en la base del cerebro y en la médula ósea, la mayor parte de las extraídas hasta ahora proceden de los anejos embrionarios como la placenta y el cordón umbilical y del propio embrión. Otra forma más reciente es la clonación utilizando como célula receptora del núcleo con la información del tejido u órgano a reproducir bien un óvulo o bien una célula adulta ya diferenciada (técnica esta última conocida como clonación terapéutica). Debido a los problemas éticos en el trabajo con embriones (un ejemplo es la Ley de Reproducción Asistida española que prohíbe desde 1998 el uso de embriones para la investigación)  el método más utilizado para la obtención de células madre es precisamente la clonación terapéutica.

Además de las células totipotentes (zigoto) y pluripotentes (células madre), hay también células multipotentes, que pueden conseguirse de un individuo adulto y que son capaces de generar sólo algunos tejidos. En un ser humano adulto se calcula que podría haber alrededor de 200 tipos distintos de células multipotentes, especialmente en el tejido epitelial y glándulas mamarias. Aunque las células multipotentes pueden generar las tres capas germinales de un embrión (ectodermo, mesodermo y endodermo) de las que derivan los tejidos y los órganos de un futuro organismo, aún no se ha conseguido materializar esta última línea de investigación.

Las células madre tienen un enorme potencia de reproducción: por ejemplo, si para realizar un trasplante a un enfermo de Parkinson son necesarios cinco embriones congelados con las técnicas clásicas, ahora con la utilización de células madre se precisa sólo de uno debidamente manipulado. Así, los embriones congelados (en España hay 25.000) podrían rendir muchos mayores beneficios si la revisión de las leyes actuales permitieran su libre uso para fines médicos y de investigación. En definitiva, en los próximos años la biotecnología probablemente experimentará un considerable avance.