ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La esclerosis múltiple parece no tener un origen vírico o bacteriano.

 

            Este síndrome se carcteriza por la destrucción de la mielina, cubierta que protege a los nervios y acelera los impulsos nerviosos. Cuando se generaliza, especialmente en el sistema nervioso central, especialmente en la médula, se produce una falta generalizada de sensibilidad y capacidad motora. Ahora, según un estudio publicado en la revista Anals of Neurology, su origen no es ni vírico ni bacteriano, sino posiblemente un desorden autoinmune que provoca que las defensas del sistema inmune destruyan la mielina del propio organismo. El rechazo de la teoría del contagio se origina en la observación de que, de 13000 personas que convivían con enfermos de esclerosis, sólo una mínima parte (23) desarrollaron la enfermedad.

 

Fuente: El País, 19 de diciembre de 2000.