¿ACUICULTURA Y CONTAMINACIÓN?

Numerosas especies de peces y langostinos criados con técnicas de acuicultura parecen contener rastros de medicamentos prohibidos en la Unión Europea. El impacto medioambiental es mucho más visible.

OCU-Compra Maestra 314, abril-2007

 

            La contaminación de los peces criados en cautividad proviene fundamentalmente de dos fuentes:

- De los contaminantes dispersos en el medio ambiente como pesticidas, desechos de actividades portuarias, vertidos de petróleo, etc.

- De los productos utilizados en la propia acuicultura.

          De los dos tipos, la más difícil de controlar es la primera, por lo que al menos se debería evitar totalmente la segunda.

Contaminación difusa

• Metales pesados como el arsénico, el cadmio y el mercurio, todos ellos de difícil degradación y tóxicos a partir de ciertos niveles. Aunque su presencia puede ser causada por fenómenos volcánicos, la mayor parte de las veces se debe a la minería, vertidos industriales, incineración de desechos o lluvia ácida.

 Hidrocarburos clorados: conjunto de sustancias de degradación muy lenta y solubles en la grasa, por lo que tienden a acumularse en el tejido adiposo de los animales. Frecuentemente pueden detectarse incluso en la leche materna. Son muy tóxicos y se ingieren principalmente con los alimentos. Destacan el DDT usado desde los años 40 para luego ser prohibido en Europa en 1986; las dioxinas y los furanos (una familia de más de 200 compuestos semejantes químicamente) que se generan en la incineracions de los residuos, tráfico, incendios forestales, etc; los policlorobifenilos (PCB), sustancias de síntesis empleadas como reguladores térmicos, aislamiento eléctrico, etc., fueron prohibidos en los 80 aunque la sustitución de los aparatos que los incluyen se prorrogó hasta el año 2010, a causa de las anomalías que son capaces de causar en el sistema hormonal y nervioso y de su capacidad cancerígena.

• Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HPA), producidos por la combustión incompleta de materia orgánica, y en los motores de los coches de combustión de derivados del petróleo; otras fuentes son el tabaco y el consumo de carnes a la brasa y pescado ahumado. Los más conocidos dentro de los HPA son los benzopirenos, de fuerte efecto cancerígeno, siendo utilizados como indicadores de presencia de los HPA en general.

Contaminación específica de la acuicultura

Consiste en los medicamentos utilizados para combatir las enfermedades bacterianas y víricas que pueden presentar los peces, crustáceos y moluscos criados en acuicultura. Actualmente existen cuatro tipos de listas de sustancias:

- las consideradas inofensivas y que no necesitan límites;

- las que cuentan con un límite tolerable de residuos de dichos medicamentos (LMR);

- las que tienen un LMR provisional;

- las que están prohibidas por estar demostrada su efecto dañino sobre la salud humana.

Por regla general, cualquier sustancia no incluída en las listas está prohibida.

 

          A pesar de lo anterior, la Unión Europea, al importar pescado y alimentos de otros países en los que ciertos fármacos pueden estar permitidos, utiliza otro límite, el MRPL o dosis mínima de una sustancia detectada en suscesivos análisis de laboratorio. En la gráfica puede verse la distribución mundial de los diferentes lugares de producción de los 60  millones de toneladas de langostinos, trucha y salmón, entre otras especies cultivadas, siendo España con 58 Kg por persona, y Portugal, con 57, de los países que más consumen pescado y animales acuáticos, aunque sin llegar a los 190 Kg anuales por persona de las Islas Maldivas.

           Según la OCU en productos de acuicultura se han detectado las siguientes sustancias perjudiciales:

• En langostinos: medicamentos como nitrofuranos (antibióticos para prevenir y tratar enfermedades en pollos y cerdos) prohibidos en Europa desde 1993.

• En truchas y otros peces, en cambio, no se ha encontrado el fungicida verde malaquita.

• En salmón cultivado, en España, parece que los niveles de PCB en una rodaja de 170 g son de 70 nanogramos, que es la dosis máxima diaria recomendada, con lo que si se sobrepasa esa cantidad de este pez podría también excederse dicho límite.