LA MALARIA

National Geographic, julio de 2007

 

     La malaria (palabra que viene del latín “mal aria”, que significa “mal aire”, al haber arrasado Roma repetidamente durante siglos) )es una de las enfermedades más temibles que afectan a la humanidad desde siglos, y aún hoy día continúa matando a más de un millón de personas al año en todo el mundo, aunque aún así se sitúa por debajo del SIDA. La malaria, también llamada paludismo, está causada por el protozoo Plasmodium falciparum (nombre que viene del latín “fascis” que significa hoz, a causa de la forma que adquieren los glóbulos rojos infectados antes de ser destruídos por los nuevos esporozoos creados en su interior). Este protozoo es introducido en el cuerpo por mosquitos del género Anopheles, que presenta más de 400 especies repartidas por todo el mundo, habitando preferentemente zonas templadas, tropicales y subtropicales e infectando no sólo a la especie humana sino también a otros mamíferos como vertebrados como ratones, aves, lémures, monos y otros primates.

 

La distribución de las áreas de infección más importantes en el mundo arrojan el mapa que viene en dicho número de National Geographic, destacando, además de algunas zonas de Brasil, Colombia y el Caribe, gran parte de África y el sur de Asia.

Fuente: Proyecto del Atlas de la malaria. MGM Paps; documentado por Hugh K. Truslow.

 

Ante esta enfermedad se han intentado a lo largo de la historia diferentes remedios. El primero remedio y muy extendido ha sido la quina o quinina, corteza del árbol del mismo nombre (Cinchona pubescens), un arbolillo cercano al cafeto. La quinina frena la reproducción de los parásitos de la malaria salvando así muchas vidas, pero su efecto dura muy pocoy además es tóxica en dosis repetidas, provocando entre otros problemas sordera.

Ante los problemas del anterior fármaco, surgió otro sintético, la cloroquina, barato e inofensivo y que además proporcionaba efectos protectores de forma total y duradera ante cualquier variante de malaria. El químico suizo Paul Müller recibió el premio Nobel de medicina en 1948 por el descubrimiento de este fármaco. Así la OMS lanzó una campaña mundial contra la malaria utilizando en el campo el pesticida DDT y como medicamento la cloroquina. Además se drenaron en muchas zonas del mundo extensas zonas pantanosas como por ejemplo en Brasil y en EEUU. Con todas estas medidas casi llegó a erradicarse la malaria, siendo un ejemplo el caso de Sri Lanka donde hubo 2,8 millones de casos en 1946 y 17 en 1963. Sin embargo, en los trópicos la malaria resistió y actualmente, desparecidas las ayudas humanitarias a muchos países y agotados los programas de erradicación, la malaria ha vuelto con fuerza. En África subsahariana ni siquiera llegó a erradicarse puesto que esta área había sido excluída del progrma de la OMS.

 

El ciclo vital del parásito de la malaria es complejo pero aún así está perfectamente estudiado pudiendo resumirse en los siguientes pasos. Aunque de momento una vacuna eficaz no está disponible se están investigando diferentes maneras para conseguirla centrándose tanto en las fases del ciclo que se dan en el hombre como en el mosquito (su vector).

  1. Un mosquito inyecta esporozoitos (protozoo de la especie Plasmodium falciparum) en la sangre de un individuo.
  2. Los esporozoitos invaden las células del hígado transformándose en merozoitos.
  3. Las células hepáticas se rompen liberando miles de merozoitos. Un merozoito al penetrar en un glóbulo rojo se multiplica activamente.
  4. Los glóbulos rojos estallan liberando a su vez más merozoitos. Estos vuelven a infectar a otros glóbulos rojos los cuales liberan más merozoitos. Algunos merozoitos desarrollan formas masculinas y otros formas femeninas, los gametofitos.
  5. Al succionar la sangre de una persona con malaria, un mosquito ingiere los gametofitos, los cuales se reproducen convirtiéndose en oocistos.
  6. Los oocistos se romen y liberan esporozoitos, los cuales migran hasta las glándulas salivales, estando así en condiciones de ser inyectados de nuevo en un huésped humano.

Durante las fases del ciclo en que se infectan los glóbulos rojos humanos, se desencadenan fiebres altas y escalofríos. Finalmente puede llegar la muerte por anemia extrema y por el fallo de cualquiera de las funciones vitales al disponer las células del oxígeno suficiente. Además en algunos casos de malaria, las células sanguíneas infectadas aqquieren una superficie rugosa lo que hace se adhieran a las paredes de los conductos sanguíneos impidiendo su llegada al bazo, órgano que puede destruír las células adulteradas. Si estas células infectan al cerebro producen la muy temible malaria cerebral caracerizada por la hinchazón del cerebro.