VINO TINTO CONTRA LA VEJEZ

El Mundo,, 2 de enero de 2008

 

     Investigadores como Guarente, profesor de Biología del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) de EEUU y Sinclair, profesor de la Universidad de Harward, son dos personalidades importantes en el estudio de los genes relacionados con la prolongación de la vida. El mecanismo en concreto se basa en la producción de una proteína, la sirtuína Sirt1, por una familia de genes conocida como SIRT; esta proteína activa toda una serie de mecanismos tanto en el núcleo como en el citoplasma, que se ponen en marcha para defender al organismo cuando éste es sometido a privaciones, como por ejemplo de alimento. En épocas de escasez, los organismos tienden a prolongar a vida al ralentizar la reproducción en espera de mejores tiempos en los que haya más comida y recursos. Este mecanismo defensivo se ha estudiado ya desde hace años en levaduras, gusanos, moscas, ratones, primates y humanos, siendo por tanto un proceso evolutivo claramente identificado. Sin embargo, ganar años retringiendo gravemente la dieta , no parece una solución aceptable en la actualidad para las personas puesto que empeoraría la calidad de vida y además tendría consecuencias nefastas para la salud, movilidad y actividad sexual. El quid de la cuestión está en conseguir que el cuerpo genere las proteínas sirtuínas, de las que se conocen 7 hasta la fecha, o un compuesto equivalente sin somenter al individuo a los problemas de una dieta hipocalórica (con un porcentaje de calorías entre un un 40% y un 60% inferior a lo normal).  Aquí es donde entran las investigaciones de los dos científicos citados arriba, que pretender demostrar que el resveratrol encontrado en el vino tinto o en las propias uvas podría ejercer un efecto parecido en el cuerpo, aunque de momento se estima que la dosis terapéutica para realizar el efecto deseado sería la equivalente a beber 10.000 botellas de tinto, por lo que aún son necesarias más investigaciones para lograr un medicamente realmente eficaz. Otro problema para la posible aplicación de este tipo de terapia es que la proteína Sirt1 también está implicada en el desarrollo tumoral, por lo que podría ser un arma de doble filo.

     Como antecedentes a estas investigaciones, se sabe que ya hace tiempo exiten cremas y unguentos que utilizan el resveratrol extraído de las uvas para mantener la piel joven actuando en sus capas profundas gracias a sus propiedades antioxidantes y antirritantes y a su capacidad de reparación celular.  Debido a la gran inestabilidad del revesratrol se ha desarrollado un secedáneo más estable llamado esveratrate o molécula de la juventud, que se transforma en revesratrol en las partes más profundas de la epidermis donde se mantiene activo durante 30 horas. El revesratrol ralentiza la división de las células de la piel, lo que les da tiempo para reparar los daños causados en el ADN por la contaminación, el ozono o los rayos solares. El producto comercial saldrá próximamente a la venta a un precio elevado por la marca Estée Lauder en su gama Renutriv.

     A pesar de todas las investigaciones, siempre hay que tener en cuenta el ya demostrado efecto antienvejecimiento que tiene el llevar una vida ordenada y un ejercicio moderado de al menos 30 minutos diarios de una modalidad de tipo aeoróbico como caminar o montar en bici. Esta actividad física regular parece que ayuda a combatir los efectos deletéreos de la edad en el organismo, en especial el daño oxidativo que con el tiempo se ocasionan en el ADN mitocondrial afectando a la capacidad y resistencia de los músculos. Parece demostrado que esta actividad física podría rejuveneces entre 10 y 24 años a una persona de edad avanzada en relación a otra que no la practica. Incluso se ha llegado a estudiar en gemelos la influencia del ejercicio físico en la mayor longitud de los telómeros de los cromosomas, lo que impulsaría un enlentecimiento del acortamiento de esos telómeros  y por tanto a una mayor supervivencia celular. Se ha llegado a estipular que en los mayores se debería realizar ejercicio diariamente combinando el de tipo aeróbico con estiramientos y pesas, mientras que en los jóvenes la actividad física tres veces a la semana podría ser suficiente.