DOS ADELGAZANTES PELIGROSOS Y UN PURGANTE TÓXICO       

 

     La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) dependiente del Ministerio de Sanidad decide inmovilizar el adelgazante Depuralina después de los problemas ocurridos con su consumo en Portugal donde originó varios ingresos hospitalarios con choques anafilácticos y hepatitis aguda. Este producto se vendía en farmacias, parafarmacias, herbolarios y centros de dietética, siendo comercializado por la empresa Cátaro Nopal, que también presenta irregularidades en la inscripción de la empresa en el Registro General Sanitario de Alimentos e Industrias Alimentarias (RGSA).

El País, 10 de abril del 2008

Contenido de la Depuralina

 

     Otros dos productos, supuestamente adelgazantes y vendidos  por correo, los llamados Tropex Light y Detoxykall, han sido objeto de denuncias por la asociación de consumidres Facua, alegando que no se trata en ningún caso de tratamiento contra la obesidad y que en ellos se encuentran hormonas que pueden producir temblores, palpitaciones y taquicardias. Por otro lado, el uso de la triyodotironina libre, incluída en estos dos productos y que bajo prescripción y control médico estricto se tiene recetado en casos de hipotiroidismo, no justifica su uso en una venta por correo o por teléfono, métodos ilegales para los fármacos en los casos en los que se precisa una receta médica. Además, estos dos productos incluyen testorena, que podría tener un efecto anabolizante transformando grasa en músculo, con los riesgos correspondientes. Finalmente, y posiblemente para contrarrestar el efecto de la testosterona en el caso de las mujeres, los dos productos incluyen progesterona y betaestradiol, hormonas femeninas sin ningún efecto en el adelgazamiento y sólo reguladoras del ciclo menstrual.

El País, 23 de abril del 2008

 

 

Keilo Slim, otro de los productos de la empresa Auramail, que vende los dos adelgazantes denunciados.

 

     Un error en una etiqueta provoca que un compuesto utilizado como purgante y vendido sin receta bajo la etiqueta de “sulfato magnesio anhidro” contenga en realidad sulfato de manganeso, sustancia esta última que sólo se receta en cantidades de 1 a 10 miligramos a personas con carestía en de manganeso, pero que en cantidades mayores es muy tóxico. Este error ha causado la intoxiación de 13 personas, falleciendo uno de ellos.

El País, 24 de abril del 2008

 

 

Imagen del producto falsamente etiquetado y que en realidad era sulfato de manganeso.