CIRUGÍA OCULAR CON LÁSER

OCU Salud, nº84, junio-julio 2009

 

Aunque la mayoría de la gente piensa en el  problema de la miopía cuando se habla de esta técnica, en relaidad también se utiliza para corregir la hipermetropía y el astigmatismo. En realidad, la miopía el astigmatismo suelen corregirse simultáneamente en la misma operación. El proceso consiste en corregir la refracción deficiente esculpiendo la córnea, mientras que en la hipermetropía se procede a favorecer la incurvación de ésta. En el astigmatismo se igualan las curvaturas irregulares. En realidad, estos defectos en la visión, que suelen tener un componente hereditario, pueden deberse no sólo a una córena deficiente sino también a una refracción defectuosas, por exceso o por defecto, de los medios de enfoque transparentes que tenemos en nuestro ojo, como cristalino y los dos humores, líquido y acuoso.

 

     La técnica tiene dos variantes principales:

• Técnica Lasik (queratomiliosis). Es la más agresiva de las dos, porque esculpe la córnea más profundamente. A pesar de ello es la técnica más utilizada, al ser más efectiva en las miopías intermedias y causar menos molestias postoperatorias. En el proceso, se levanta una lámina superficial de la córnea antes de esculpir ésta, para luego volver a colocarla al terminar la operación.

• Técnica PRK (queratoctomía refractiva). Esculpe menos grosor de la córnea e incluso a veces no precisa de levantar una capa superficial de ésta en la zona a operar, o si es preciso se retira sólo una capa muy fina. Es la primera de las dos técnicas y aún sigue practicándose, especialmente en el caso de córneas finas.

 

Como una medida de la popularidad de este tipo de cirugía, sólo en el año pasado, en España, se han operado 200.000 personas. De todas maneras, hay que considerar las siguientes circunstancias a tener en cuenta después de la operación:

-         La recuperación visual no es inmediata, sino que es frecuente una visión borrosa durantes unos días y, a veces, durante meses.

-         Se aconseja no hacer esfuerzos durante los primeros días.

-         Es necesario utilizar lágrimas artificales durante meses, siendo el único tratamiento postoperatorio un colirio.

-         Son necesarias dos revisiones, una a los dos o tres días y otra al mes de la operación.

 

Finamente, hay que tener en cuenta que este tipo de cirugía está prohibida en los siguientes casos:

-         Antes de los 18 años.

-         Si la graduación ha variado en los últimos 12 meses.

-         En casos de más de 15 dioptrías de miopía, más de 5 de hipermetropía o más de 7 en astigmatismo en el ojo a operar.

-         Si la córnea es demasiado irregular, demasiado curva o demasiado fina (menos de 450 micras).

-         En caso de patologías específicas complementarias como ojo seco, glaucoma incontrolado o queratoconjuntivitis,…

-         En caso de enfermedades que difuculten la cicatrización, como la artritis reumatoide o la diabetes.

-         En caso de embarazo o en período de lactancia.