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La evolución de los robles desde la última glaciación y su avance hacia el norte desde sus refugios en el sur. Artículo de Antoine Kremer y Remy Petit Mundo Científico, 225, págs. 64-68 (2001).
El esplendor
del género Quercus se produjo en El estudio genético se basó en averiguar la semejanza entre especies y variedades del ADN cloroplástico, que al igual que el de las mitocondrias, tiene la particularidad de ser transmitido exclusivamente por el pie femenino, es decir, por el árbol que ha llevado el fruto y por tanto proporcionado las semillas, siendo éstas a fin de cuentas las que han fosilizado. Las variantes pertenecientes a una misma variedad son geográficamente cercanas. Las seis variedades se indican en diferentes colores en el gráfico de Europa y ocupan aproximadamente franjas orientadas de sur a norte, existiendo algunas circunscritas al oeste y otras al este. Esta distribución en bandas sugiere la escasa influencia del hombre en la distribución actual. La confrontación de los datos genéticos con los palinológicos pone al descubierto las vías de colonización utlizadas así como los obstáculos geográficos, como por ejemplo Los Alpes, que frenaron o desviaron este avance.
¿CÓMO SE PRODUJO EL AVANCE? El promedio
de avance ha sido de ¿Cuál puede ser la causa de estos saltos? Pueden citarse varias posibilidades: pájaros como el arrendajo y el grajo, capaces de transportar bellotas hasta decenas de kilómetros sin consumirlas o al menos sin deteriorarlas; cursos de agua; e incluso la propia especie humana.
¿EN Estudiando el ADN nuclear se han observado dos tipos de genes. • Genes de carácter neutro por no relacionarse con funciones adaptativas concretas: la variabilidad entre los bosques de robles de todo el continente es muy pequeña en relación a lo esperado de tres poblaciones iniciales diferentes entre sí y aisladas durante 100.000 años, y que además han progresado por medio de una dispersión compuesta. Estos genes, sin embargo, son sólo 16 y representan el 2,5% de la diversidad total. Ello podría explicarse por el flujo de polen de un bosque a otro adyacente, con la consiguiente homogenización. Un robre es capaz de emitir varios millones de granos de polen cada año y éstos ser dispersados en un radio de varios kilómetros. • Genes que determinan características adaptativas importantes: ahora las diferencias entre los bosques estudiados es de un 40%, representando una gran heterogeneidad. Esto sugiere la impotencia del flujo de polen frente a la presión de la selección para homogeneizar poblaciones que colonizan diferentes hábitats y que se adaptan a los cambios en altura y latitud. Estos genes son los que más interesan en la silvicultura.
¿ENTONCES, CUÁL ES La idea que parece imponerse hoy es la de una cooperación o trabajo en equipo, especialmente entre las cuatro especies: Quercus petraea, Quercus robur, Quercus pirenaica y Quercus pubescens. Ello se deduce del hecho de que cada vez que estas especies coexisten en un bosque comporten el ADN cloroplástico. La explicación de este hallazgo se explica por hibridaciones sucesivas, recurrentes y unidireccionales, más que por una improbable especiación repetitiva a partir antepasados comunes. Así, por ejemplo, una especie como Quercus petraea, que se limita al interior del bosque, puede hibridarse repetidamente con Querus robur, especie que se expande fácilmente en áreas abierta, pudiendo así avanzar las dos especies en ambos tipos de hábitats. Además, la hibridación entre especies del mismo género es frecuente en las plantas, a diferencia de los animales. Se puede así comprender cómo se suele presentar la asociación de las cuatro especies citadas de robres, con una especialización ecológica de cada una de ellas: - Quercus robur, roble (en gallego: carballo): suelos húmedos. - Quercus petraea, roble albar (en gallego: carva, carballo albar): suelos secos. - Quercus pyrenaica, rebollo, melojo, roble negro (en gallego: cerquiño, rebolo, cequeiro, carballo negro, touza): suelos ácidos. - Quercus pubescens, roble pubescente: suelos calcáreos.
¿Y EN EL FUTURO, QUÉ SERÁ DE LOS ROBLES, QUÉ SERÁ DE NUESTROS CARBALLOS? Los robles son árboles con gran
capacidad pionera, capaces de colonizar nuevos espacios a la menor
oportunidad gracias a sus grandes capacidades para la dispersión: migración a
saltos, potentes flujos de polen, hibridación interespecífica y división de
tareas, que son el resultado de la presión de la selección en su migración
hacia el norte en el cuaternario. Ello puede evitar su retroceso ante los
próximos cambios climáticos por incremento del efecto invernadero a nivel de
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