TEJOS CENTARIOS ARRANCADOS EN ASTURIAS

El Mundo, 30 de marzo de 2008

 

          Las obras en la carretera AS-22 entre los pueblos de Vegadeo y Boal en Asturias, a la altura de la aldea de Rozadas, se han arrancado 20 tejos y arrojados al vertedero; algunos de ellos centenarios han sido trasplantados de mala manera y sin esperanza de que vuelvan a arraigar, al ser extraídos sin previa preparación del terreno y sin raíces suficientes para poder arraigar en otro lado, además de haber sido hecho esto ya en primavera cuando los árboles han comenzado su ciclo de actividad anual.

        El tejo es un árbol muy arraigado en las tradiciones populares de toda la cornisa cantábrica y en Galicia, estando incluído entre las 12 especies sagradas del antiguo calendario celta. Normalmente no forma bosques y encontrándose sólo en forma aislada o formando pequeños rodales. Normalmente es una especie poco competitiva por su lento crecimiento por lo que se encuentra más fácilmente en lugares donde la topografía evita esta competencia, de media a alta montaña. Puede alcanzar hasta 4000 años y es originario de Europa occidental y meridional, además del noroeste de África, Irán y sudeste de Asia. Esta conífera tiene importancia en la alimentación de aves en invierno, siendo sin embargo tóxicas para el hombre, así como sus hojas para el ganado. Su madera es muy apreciado para ciertos usos. Su etimología griega hace precisamente referencia a su carácter venenoso (taxon) o a la utilización de su madera para arcos (toxikon).

                                                                   

Uno de los tejos es cargado en un camión de transporte. (FOTO: Ignacio Abella)