¿LOS ÁRBOLES COOPERAN ENTRE SÍ Y SIENTEN?

 

u La opinión general es quela capacidad del lenguaje es una cualidad exclusiva de los animales poseedores de un cerebro con cierto grado de desarrollo. Esta idea se aplicaba a las plantas, a las que hasta ahora sólo se les concedía un pequeño grando de sensibilidad a las condiciones del ambiente.

Imagen tomada del vídeo de las noticias de la BBC

Vídeo narrado por Suzanne Simard y espondorizado por la asociación Eucosia.

 

    Sin embargo, en los últimos algunos, algunos ecólogos como la británica ecóloga Suzanne Simard, experta en ecología forestal, han investigado cómo algunos vegetales han desarrollado la manera de comunicarse, a modo de un lenguaje primitivo. Para ello, Simard utilizó carbono radioactivo comprobó cómo los árboles de la misma especie e, incluso, de especies diferentes como abedules y abetos de Douglas comparten el carbono el carbono cuando unos necesitan más que otros al encontrarse en la sombra. Es más, incluso llegó a identificar el árbol núcleo que llamó "árbol madre" que actúa como el centro de una amplia red de micorrizas (simbiosis entre hongos y raíces de árboles). Los árboles madre suelen ser los árboles mayores dentro de un bosque, y suele ser el que inocula los hongos o suministra nutrientes a las plántulas de o áboles jóvenes. También descubrió que no había abetos jóvenes que no tuvieran parentesco con el árbol madre que los rodeaba. Otra observación más fue el hecho de los árboles madre cambian la la d dirección y posición de sus raíces para abrir espacio a los individuos más jóvenes. Todo esto se realiza lógicamente a una velocidad muy pequeña pero fácilmente comprobable. La comunicación se realiza fundamentalmente por agua, nutrientes o carbono. Un ejemplo de los diversos vídeos que ejemplifican estos estudios es el divulgado por National Geographic (clic).

     La red no es sólo subterránea, ya que también parece que los árboles utilizan otros de medios para comunicarse, como animales o corrientes de viento. Tal es el caso del envío de información vital como son las semillas.

     Por su parte, el alemán Peter Wohlleben pudo observar una cooperación  entre las hayas de un bosque de Alemania, de manera un espécimen muy viejo (~500 años de edad) continúa con vida gracias la ayuda prestada por los árboles vecinos, quienes le proporcionan alimento a través de sus raíces. Si no fuese por esta "cooperación social", dicho árbol ya estaría muerto hace tiempo. Wohlleben publicó eb 2016 todas estas investigaciones en su libro "El bosque, instrucciones de su uso".

     Wohlleben, basándose en la capacidad de cuidarse unos a otros y en la tendencia a rodearse unos con los otros, fue aún más lejos al llegar a decir que los árboles tienen sentimientos.

 

u Los árboles tienen un "latido" : Otro sorprendente descubrimiento a cargo de un equipo de Biociencia de la universidad danesa athus liderado por Andras Zlinsky en 2017. Con mediciones láser (para medir la ubicación de las ramas) y en condiciones cerradas de invernadero y de noche (todo ello para evitar brisas y la influencia de la luz solar). Zlinsky y su equipo observaron en 22 espcies de árboles y arbustos un movimiento de las ramas superiores hacia arriba y hacia abajo cada 2 horas. Ello pareció corresponderse con un ascenso de agua desde las raíces a la parte aérea del árbol en un movimiento de la misma cadencia, eso sí sólo cuando necesitaban agua. Así pues, parece existir un pulso aunque más lento e irregular que en el caso de un animal. Más investigaciones son necesarias para confirmar este experimento y sus derivaciones. Aquí el enlace a uno de los vídeos divulgativos de esta investigación.