PROYECTO DE RECUPERACIÓN DE LOS CAUCES DE LOS RÍOS SAR Y SARELA A SU PASO POR SANTIAGO DE COMPOSTELA

Proyecto de recuperación de los cauces de los ríos Sar y Sarela a su paso por Santiago de Compostela.

La Voz de Galicia, 20/12/01

 

            El ayuntamiento de Santiago de Compostela anuncia que financiará gracias a fondos europeos y a también a la colaboración de la iniciativa privada la recuperación de los cauces de estos dos ríos a su paso por la ciudad, ascendiendo la inversión a 336.566 euros, afectando en el caso del Sarela al tramo que va desde Santa Isabel a su confluencia con el río Sar, y en el caso de este segundo río al tramo comprendido entre Viso y Brandía en la salida hacia Noia.

            Las obras consistirán fundamentamente en la limpieza de los cauces (en la imagen se observa el estado del río Sar en las cercanías de la Colegiata de Santa María de Sar antes de su limpieza), tratamiento de los colectores de aguas residuales así como instalación de rejillas en los aliviaderos de las conducciones de este tipo de aguas paralela a los cauces. Con esta última medida se pretende evitar que estas aguas de desecho no alcancen el río en las épocas de fuertes lluvias. Además, se plantarán especies características de las riberas y se restaurarán molinos, lavaderos, fuentes y senderos en los márgenes para facilitar el paseo.

            Como una muestra de la necesidad de este proyecto y del estado bastante deficiente del ecosistema de estos cauces puede verse el artículo "Estudio medioambiental de los ríos Sar y Sarela a su paso por Santiago de Compostela" que figura en la sección Actividades didácticas medioambientales en esta misma web.

            En la imagen logo de esta noticia puede verse una panorámica del puente romano sobre el Sar situado delante de la Colegiata de Santa María de Sar, construcción románica del siglo XI que perteneció a un monasterio fundado por el obispo de Mondoñedo Nuño Alonso. Sus bóvedas inclinadas por la excesiva altura de las naves laterales y quizás también por la inestabilidad del terreno sobre el que se asienta justo al lado del cauce del río Sar obligaron a rehacer la bóveda del cañón en el siglo XVI.