LEY 10/2008 DE RESIDUOS DE GALICIA

La Voz de Galicia, 18 de febrero de 2009

 

Ayer entró en vigor la nueva Ley 10/2008 de residuos de Galicia, que sustituye a la anterior aprobada en la etapa de gobierno de Fraga en 1997. Ahora esta nueva ley presenta es menos específica puesto que, además de tratar la gestión de los residuos sólidos urbanos, regula también los residuos industriales, los comericales y los sanitarios. Esta ley pretende alcanzar un elevado grado de protección del medio ambiente, dando facultades a entes públicos competentes para garantizar una adecuada gestión de los residuos. Un enlace a esta ley es:

http://actualidadjuridicaambiental.wordpress.com/2008/11/18/ley-102008-de-residuos-de-galicia/

 

Entre los aspectos a destacar podemos citar los siguientes:

• La nueva ley incorpora un régimen de inspección y sancionador que dependerá de la Consellería de Medio Ambiente o de los ayuntamientos. Se harán auditorías ambientales para alcanzar la ecoeficiencia. Las auditorías tienen la misión fundamental de identificar los puntos críticos medioambientales en las actividades de las empresas y la cooperación con ellas para adoptar medidas que ayuden a conseguir esa ecoeficiencia.

• La ley prohíbe construír en suelos contaminados o dañados, lo que supone una penalización de la contaminación que pretende disuadir a empresas o particulares a provocar una degradación del suelo para luego poder utilizarlo urbanísticamente.

• Se prevén subvenciones por parte de la Xunta de Galicia para incentivar la producción limpia. Los ayuntamientos podrán establecer en sus ordenanzas trabajos voluntarios de limpieza como alternativa al pago de una multa.

• La producción y gestión de residuos deberán tener una autorización emitida por la Consellería de Medio Ambiente.

• Los usuarios de bienes de consumo tendrán derecho a obtener de las empresas productoras toda la información referente a la generación de residuos que previsiblemente puedean generar dichos productos en su uso normal o al final de éste.

• Los residuos agroquímicos deberán ser reciclados como por ejemplo los materiales plásticos afectados por el Programa de Recogida de Plástico Agrícola. Una iniciativa en este sentido es la del grupo Agroamb para el reciclaje de los lodos de depuradoras. Otra es la empresa Aviporto S. L. de Portomarín que consigue generar abono para el ganado a partir de cáscara de arroz. Asimismo, La Consellería de Medio Rural ensayará en la granja Pedro Murias en Ribadeo un nuevo tipo de abono obtenido a partir de estiércol seco de bovino, biomasa forestal y paja, gracias a una inversión de 30.000 euros.

 

¿Cómo deshacerse de las más de 300.000 toneladas de residuos industriales que se producen en Galicia anualmente, sean de procedencia rural sean de procedencia urbana o de otras industrias?

     Una propuesta para el reciclaje de parte de estos residuos podría ser la que se está investigando por el catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Santiago y que se realiza en la empresa Destilerías Compostela: se trata de una depuración de residuos en un humedal subsumergido, constituyendo así una solución natural al problema de la depuración de las aguas fecales y residuos industriales a un precio no elevado. El proyecto se lleva a cabo en una balsa impermeabilizada con una capa de grava de 60 centímetros, sobre la que se deposita tierra y luego plantas adecuadas para el proceso de metabolización natural de la materia orgánica. En este proceso no se producen malos olores pudiendo además cultivarse biomasas en el humedal. Parece que se necesitan cinco metros cuadrados de humedal para depurar los residuos de cada persona anualmente.

Iniciativas semejantes a ésta ya se conocen en Estados Unidos e incluso en Mallorca donde se está experimentando para depurar aguas residuales.

     En cuanto a los residuos considerados peligrosos, en Galicia hay 230 empresas autorizadas como productoras de este tipo de residuos, siendo los sanitarios un 0,6% de ellos y los aceites usados un 74%. El tratamiento de estos residuos se rige por una normativa mucho más extricta exisitendo también sanciones mucho más fuertes antes un incumplimiento de la legislación en este sector. En la nueva ley las infracciones consideradas muy graves en este sector pueden ir desde los 30.050 euros hasta los 1,2 millones de euros.

Humedal artificial en la depuradora de A Silvouta de Santiago de Compostela, para depurar residuos orgánicos.