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El
País, 11 de junio de 2008 Hace diez años, en 1998, los equipos
del estadounidense Saul Perlmutter (Supernova Cosmoloy Project) y del
australiano Brian Schmidt (High‑Z SN Search) descubrieron que el
universo, a pesar de la fuerza de la atracción gravitatoria, se iba
expandiendo y cada vez con mayor aceleración. El que hoy día se sepa que el
universo se está expandiendo es un hecho conocido desde hace ya 80 años
gracias a la constante de Hubble, que determina dicho proceso: las galaxias más
lejanas se separan entre sí más rápido que las más cercanas, pudiendo
comprobarse esto por el corrimiento al rojo del espectro que nos llega de
ellas; sin embargo, se pensaba que esta expansión llegaría un momento en que
se desaceleraría hasta frenarse del mismo modo que, cuando se tira un objeto
hacia arriba, una vez que pierde fuerza se frena y vuelve a caer atraído por
la fuerza gravitacional del planeta. Pero no es éste el caso del universo,
puesto que parece ser que, según lo descubierto recientemente, en este
ejemplo, el objeto se alejaría hacia arriba cada vez con mayor velocidad.
Einstein, creyendo al principio que el universo era estático, supuso la
existencia de una constante cosmológica que se opondría a la fuerza gravitacional;
finalmente, Einstein rechazó esta constante cuando supo que el universo no
era estático. Los teóricos hoy día buscan otras explicaciones, como la de los
“multiuniverso”, pero la principal es el 75% de la masa-energía del universo
estaría formada por una la “energía oscura, opuesta a la masa que conocemos, y
que efectuaría la acción de repulsión necesaria para esa aceleración
observada en la expansión del universo. Así, pues lo que se conoce coo “vacío”
no es tal, sino que tendría una densidad de energía oscura que domina el
universo. De todas formas, el misterio sigue sin resolver: “¿QUÉ ES
Sthepen Hawking, una autoridad mundial en agujeros negros y teoría de
la relatividad / |