CAMBIO CLIMÁTICO EN ESPAÑA

Informe del Ministerio de Medio Ambiente.

National Geographic, 1 de octubre de 2007

 

     Este artículo resume el informe que aparece en esta revista destacando las informaciones más relevantes. A modo de introducción presentamos un recorte de la imagen que recoge una visión dramática del pantano Iznájar en el río Genil, en la frontera entre las provincias de Córdoba, Málaga y Granda. Este informe surge del hecho que hoy nadie puede negar con argumentos veraces que las emisiones de CO2 y otros gases a causa de la industria, el tráfico y las actividades domésticas están produciendo un efecto invernadero que conduce a un calentamiento global de la superficie de la Tierra. Esta conclusión es a la que llegó en febrero en París el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en su cuarto informe de evaluación. Se advierte que en el último siglo la temperatura de la superficie terrestre se ha incrementado entre un 0,55 y 0,92 ºC, debiéndose este hecho en un 90% a la acción humana. Hoy es difícil encontrar un científico que se oponga a tal afirmación, e incluso hay personalidades, como el Nicholas Stern, exdirector del Banco Mundial, que uniendo cología y economía llegan a afirmar que el coste de afrontar la necesaria reducción de los gases invernadero sería un 1% del PIB mundial actual, mientras que el no hacerlo supondrá en pocos años un 20% de dicho PIB.

 

Pantano de Iznájar, llamado lago de Andalucía, en el cauce del río Genil, afectado por las sequías de los úlitmos años. Foto: Pat J. Groves, Ecoscent/Corbis

     Ciñéndonos a España, los efectos que dicho calentamiento global está ya produciendo en los diferentes campos del medio ambiente y que se acentuarán en los próximos años son:

§ Biodiversidad vegetal

   El norte de la península tenderá a tener un clima más parecido al actual del mediterráneo con los consiguientes cambios en los ecosistemas, mientras que el sur tenderá a la aridez. Aumentarán los incendios y el nivel del mar, con lo que la vegetación de alta montaña, los bosques caducifolios y esclerófilos y del litoral será la más afectada.

§ Biodiversidad animal

     Habrá cambios en las costumbres y las migraciones de los animales, así como un aumento de las enfermedades parasitarias y expansíon de especies invasoras.

§ Recursos hídricos

     Disminuirán las precipitaciones al tiempo que aumentará la demanda de agua.

§ Ecosistemas terrestres

     En la franja atlántica podría aumentar la productividad, al revés que en la mediterránea, disminuyendo en general la capacidad de secuestrar carbono de nuestros bosques.

§ Recursos edáficos

     La desertificación amenaza a gran parte del territorio de España, debido a los incendios, a la salinización y a la erosión. El cálculo de pérdida de fertilidad natural es de un 6 a un 7 % del carbono orgánico.

§ Sector forestal

     En general, la escasez de agua producirá estrés en el arbolado, pudiendo llegar a extenderse las plagas y enfermedades forestales, con la consiguiente disminución en la producción de madera y el aumento en el CO2 devuleto a la atmósfera.

§ Sector agrario

     Aunque el aumento de la producción fotosintética debida a los inviernos más cálidos podría compensar en un principio los efectos negativos de las altas temperaturas y de las escasas precipitaciones, las mayores necesidades de riego en el sur y en el sudeste del país crearán problemas en la agricultura, así como el aumento de las enfermedades parasitarias en el ganado.

§ Litoral

     El problema principal en las costas será el aumento del nivel del mar que podría llegar hasta 1 metro a final del presente siglo, con la consiguiente pérdida de playas y de parte de la superficie de los deltas del Ebro y del Llobregat, La Manga del Mar Menor, las marismas de Doñana, etc.

§ Riesgos naturales de origen climático

     Aumento de las crecidas fluviales y de la inestabilidad de las laderas, así como de los incendios forestales.

§ Sector energético

     Aumento de la demanda de electricidad, sin poder recurrir a la energía hidráulica. Esto originará un aumento en la demanda de petróleo y gas natural,  pudiendo en cierto modo salir favorecida las energías solar y eólica.

§ Sector turístico

     Con la subida del nivel del mar, es posible que muchas infraestructuras queden inutilizadas, lo que desplazará el turismo a otros lados.

§ Salud humana

     Un mayor número de personas se verá afectada por las olas de calor, cada vez más frecuentes, pudiendo aparecer enfermedades nuevas aquí y resurgir algunas consideradas ya erradicadas, como por ejemplo, las transmitidas por mosquitos (dengue del Nilo y malaria) y garrapatas (encefalitis).

 

Riesgo de desertificación, que afecta a un 30% del territorio de España, siendo las comunidades Valenciana, Andalucía y Canarias las más afectadas con un 90% de su superficie afectada de un riesgo alto o muy alto.

 

     Como un dato relevante, hay que destacar que España sólo produce el 22,1% de la energía que consume tal y como se puede observar en el gráfico siguiente:

     La razón del elevado consumo de energía, preferentemente de combustibles fósiles, en España está en el período de los últimos años de crecimiento económico, lo que hace que nuestro país sea uno de los mayores productores de CO2 a la atmósfera, siendo el segundo en crecimiento en este negativo apartado en el período entre el 2000 y el 2004.

 

 

 

     Por sectores, los mayores productores de CO2 son el de la generación térmica de electricidad, el transporte y los consumos energéticos en la industria:

 

 

     A la vista de este informe, el Gobierno español ha presentado un plan estratégico para mitigar los efectos del cambio climático y cumplir con los objetivos de Kyoto, basándose sobre todo en la adaptación de los sectores cocioeconómicos y en la capcaidad de actuación y colaboración de los ciudadanos. Muchas de las medidas se dirigen a reducir directamente las emisiones, como es el caso del aumento de la eficiencia en la construcción y en los procesos industriales y de generación de energía. Otras son un conjunto de medidas indirectas, entre las que se incluye el Plan de las Energías Renovables, que pretende reducir la dependencia de los combustibles fósiles; otra sería una mejor planificación de la urbanización y del transporte.