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Lista
de correo Hábitat, http://habitat.aq.upm.es/habitat/
El
Mundo, suplemento Natura, 10 de noviembre de 2007 En la actualidad hay numeros
informes sobre el concepto de la “huella ecológica”, que podría definirse
como la la cantidad de recursos que gasta al año un habitante de un país
haciendo una equivalencia de este gasto en hectáreas productivas necesarias
paga generar dichos recursos y para filtrar y neutralizar toda la
contaminación que se produce en la producción y uso de estos recursos. Es
evidente que las naciones más ricas producen una huella ecológica mucho
maryor, aproximadamente un 80% de la capacidad productiva del planeta. El
análisis Huella ecológica, ideado a mediados de los 90 por Wackernagel y
otros, ha sido aplicado a varios niveles, desde la escala global (Wackernagel
et al., 1997; 2000), hasta el nivel hogareño (Simmons y Chambers, 1998;
Chambers et al., 2000). Unos gráficos interesantes se pueden ver en el enlace http://habitat.aq.upm.es/boletin/n34/arcor_4.html,
que representa el informe de Rafael Córdoba Hernández, presentado al Concurso
de Buenas Prácticas de septiempre de 2007 celebrado en Dubai. Este enlace
pertnece a La lista HABITAT[1] es el lugar de encuentro de l@s
lector@s de 1. Comunicar las novedades de 2. Facilitar el contacto entre personas
involucradas en experiencias reales (buenas prácticas, etc), sobre todo para
resolver problemas comunes e intercambiar conocimientos. Existen
muchas otras listas dedicadas al debate de temás afines (http://habitat.aq.upm.es/habitat/lista.html#PPIO).
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Esta desigualdad en la utilización de los
recursos puede observarse también cuando comparamos las zonas más ricas con las
de menor desarrollo dentro de un mismo estado, tal como ocurre con España
donde las autonomías con mayor renta per cápita y mayor actividad industrial
presentan una huella ecológica mucho mayor que otras más pobres. Una
excepción a esto puede ser Canarias, que sube casi a la cima de las de mayor
huella ecológica a pesar de tener una renta per cápita relativamente baja
dentro de España; otro caso llamativo, pero en sentido contrario, es el de
Navarra, que estando a la cabeza en los índices de riqueza y desarrollo,
presenta una relativamente baja huella ecológica.
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