CUMBRE DE BALI: BATALLA PARA SALVAR EL ACUERDO DE KIOTO

El Mundo, especial Natura nº 21, 12 de enero de 2008

 

        En diciembre de 2007 ha finalizado la cumbre por el clima en la isla indonesia de Bali: el objetivo es recuperar el espíritu de Kioto. Después de muchas dificultades, se ha aprobado una Hoja de ruta en la que se reconoce la evidencia científica del cambio climático y la necesidad de la cooperación internacional de todos los países para luchar esta situación. Por fin, han tanto EEUU como las economías emergentes de China, India y Brasil se han comprometido también a colaborar en esta lucha, asumiendo también “todos” (ricos y pobres) que la lucha contra el calentamiento va unida a la lucha contra la pobreza. Para esto, las 192 naciones que han firmado el acuerdo se compromenten a reducir sus emisiones a partir del 2013, año en el que expira el primer período del acuerdo de Kioto, empezando a contar los nuevos acuerdos a partir del 1 de enero del 2008. Lo que dejará de emitir cada país con respecto a lo que emitía en 1990 se irá negociando durante 700 días hasta concretar las cifras en la cumbre de Copenhague a celebrar en diciembre de 2009.

          En Bali se ha acordado que las acciones de control de las emisiones de gases invernaderos, al tiempo que serán también medibles las ayudas que los países desarrollados aportarán a los que están en vías de desarrollo, siendo esto último un problema que EEUU no aceptaba en un principio. Europa quería que el objetivo de reducción del 30% figurara en el acuerdo, algo que al final quedó en el aire, aunque sí se consiguió que EEUU se sumara a la lucha climática, batalla que sólo podrá ganarse entre todos, especialmente si EEUU y China se suman a ella, puesto que entre los dos provocan cerca de la mitad de las emisiones de CO2.

          En los dos gráficos siguientes se indican las datos de los veinte países que producen más emisiones de gases de efecto invernadero:

 

 

 

 

          Entre los nuevos datos aportados en Bali y que parecen confirmar el calentamiento global creciente tenemos:

Ø Un estudio publicado a finales de 2007 en Science  advierte de que los principales arrecifes coralinos del mundo están sometidos actualmente por el aumento de la temperatura de los océanos. Por otro lado, la acumulación de CO2 en el agua causa acidez de ésta dificultando la construcción del carbonato de calcio, base de la estructura de los corales.

 

Ø El equipo dirigido por Konrad Steffen anunció el mes pasado que el glaciar que cubre Groenlandia ha perdido en el 2007 una cantidad de hielo equivalente al doble del hielo que cubre los Alpes, perdiéndose por tanto en ese año más de un 10% que en los dos años anteriores.

Un iunit caza focas sobre un témpano flotante en Ammassalik, Groenlandia, en julio de 2007

 

Ø Los bosques del norte no fijan tanto CO2 como se consideraba hasta ahora, tal y como revela un estudio publicado recientemente en la revista Nature, puesto que los otoños más cálidos originados por el cambio climático favorecen el metabolismo de la respiración de los árboles con liberación de CO2. Este dato ha justificado el acuerdo de Bali por el que se crea un fondo específico para compensar a los países en desarrollo que eviten la deforestación de sus bosques a causa del aumento de sus cultivos.

          En relación con esta cuestión está se puede destacar el peligro que representa para la selva del Amazonas así como para otras áreas tropicales los cultivos extensivos, en este caso la soja. El suelo de estas zonas sólo soporta tres cosechas seguidas de cultivo seguido de soja después de lo cual la tierra queda exhausta y rebosante de fertilizantes y agrotóxicos cuyos residuos contaminan los ríos y las aguas subterráneas. El cultivo de soja, especialmente para piensos para el ganado, debido a su gran aporte proteico, después del problema del mal de las “vacas locas”, ocasionado por los piensos a base de proteína animal. Es tal el problema, que, con una extensión actual de soja plantada en Brasil semejante a la superficie de Inglaterra, la degradación de la Amazonia por esta causa es mucho mayor que la causada por los sectores de la madera o del petróleo.

 

Ø Los datos demuestran claramente hoy que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera aumenta de forma acelerada. Casi todos toman com base las mediciones realizadas por Charles Keeling, científico del Instituto Tenológico de California, quien empezó a controlar el CO2 en las cercanías del volcán Mauna Loa en 1957, en Hawaii, además de otras investigaciones como el averiguar la diferencia entre la concentración atmosférica de este gas entre el día y la noche. En la actualidad es su hijo, Ralph Keeling, quien continúa su trabajo. Como un antecedente a estas investigaciones y predicciones, tenemos principalmente los postulados del físico sueco Augusto Arrhenius a finales del s. XIX, para quien dentro de 3.000 años la humanidad provocaría un cambio significativo en el clima, aunque subestimó el grado de crecimiento de la industria en el s. XX, lo que explica que sus predicciones se quedaran cortas en su gravedad. El histórico artículo de Arrhenius fue publicado en 1986 en Philosophical Magazine and Journal of Science.

 

Charles Keeling, en su laboratorio