ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA

Energía solar fotovoltaica.

El País, 24 de octubre de 2001

 

            El científico ruso Zhores Alferov, premio Nobel de Física del 2000 junto a los estadounidenses Kroemer y Jack S. Kilby, acaba de ser investido doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Madrid. Sus investigaciones en la década de los sesenta del pasado siglo iniciaron una línea de investigación de la obtención de energía eléctrica recogiendo la energía solar en paneles de células fotovoltaicas. Actualmente se dedica al estudio de las heteroestructuras semiconductoras, en las que, durante el proceso de crecimiento, se pueden determinar sus propiedades. La idea es utilizar estas heteroestructuras para crear células solares que permitan aumentar su eficiencia. En los setenta se consiguió un avance importante en este sentido, siendo el ejemplo más importante la estación rusa MIR que funcionó durante quince años con este tipo de energía. Parece ser que el límite teórico del rendimiento de estas células de heteroestructuras en la superficie terrestre y con el Sol como fuente podría ser algo superior al 90%, aunque sólo se ha llegado de momento al 390% utilizando heteroestructuras basadas en arseniuro de galio (mientras que las convencionales de silicio sólo alcanzan el 15%). El problema para una implantación mayor de la energía fotovoltaica está en la falta de apoyo de la Administración Pública y del precio mucho menor de la electricidad producida a partir de petróleo, cabón, gas y nuclear. El Premio Nobel, sin embargo, es optimista y confía llegar a un rendimiento de un 50%, con lo que se daría el impulso definitivo a este tipo de energía.

            En la actualidad, una importante fábrica de células fotovoltaicas a base de silicio se sitúa en Málaga, observándose un fuerte incremento en su producción que ha aumentado un 25% en el último lustro. La fábrica, de nombre Isofotón, fabrica actualmente unos 100.000 metros cuadrados de células fotovoltaicas (unos 18 megavatios), exportando el 80% de su producción.

            La técnica de la fabricación de células fotovoltaicas comienza con unos lingotes grisáceos de silicio, con 125 milímetros de diámetro y medio metro de largo, que se cortan en obleas de sólo 300 micras, para luego ser recubiertas con óxido de titanio y aumentando así la eficiencia de la placa. Posteriormente se serigrafía la placa con hilo de plata y se colocan los cables que retiran la corriente eléctrica por todas las conexiones. Finalmente se cubre la placa solar con cristal y se enmarcan.