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El Gobierno
aplaza hasta el 2005 el debate sobre el aumento de la energía nuclear
en España
Energía nuclear: situación en España y el mundo.
Fuente: El Mundo, 22 de febrero de 2002.
A pesar del creciente aumento
de la demanda de energía eléctrica en la sociedad española, que crece a un
promedio de 3,5% cada año, y pese a la recomendación de la Comisión Europea,
el Gobierno ha decidido de momento compensar el aumento de esta demanda con
el impulso de nuevas centrales de ciclo combinado (centrales térmicas que
funcionan quemando gas natural) y un avance en el uso de las energías
renovables (eólica principalmente). En el gráfico siguiente tomado del diario
El Mundo (22 de febrero) puede observarse la situación actual de la energía
nuclear en el estado español. Sin embargo, las compañías eléctricas
insisten en que el problema se agravará según se vaya acercando la fecha de
caducidad de las centrales nucleares más antiguas (con una vida operativa
media de 40 a
50 años). Así se prevé que se pasará de una demanda actual de 35 Megavatios
(MW) a 45 en el 2010. Si además se tiene en cuenta que el coste de generación
del kilovatio atómico es el más barato (2,3 pesetas frente a una media de
cinco del precio total del mercado mayorista), sustituír los 59.000 millones
de kilovatios nucleares actuales por electricidad generatda en centrales
térmicas de ciclo combinado supondrá un coste adicional para las empresas del
sector de 721 millones de euros (120.000 millones de pesetas) anuales: esto
último es posiblemente la causa de la tensión que ha provocado recientemente
los apagones en diferentes autonomías del estado, entre otras causas, como
una presión cara al Gobierno de las empresas eléctricas en busca de
compensaciones.
Investigación y Ciencia,
marzo de 2002.
Recientemente
y referente a la problemática existente sobre la escasez de energía,
especialmente de energía eléctrica, ante el previsible aumento de la demanda
mundial que se piensa crecerá en un 50% hacia 2030 y se duplicará en 2050,
surge una nueva opción liderada por EEUU: la Generación IV de
reactores nucleares consistente en reactores que utilizan gránulos de
combustible nuclear y además se refrigeran por gas. Para situarnos es
conveniente primero definir los tipos existente hasta ahora de reactores
nucleares: se conoce como Generación I a los primeros prototipos de centrales
ya desfasados, Generación II a las grandes centrales actuales, Generación III
a los reactores refrigerados por agua ordinaria además de otras mejoras
implementadas en los últimos decenios, y finalmente Generación IV a los que
se diseñarán en los próximos veinte años.
En la Generación IV de reactor
se pueden apreciar varias ventajas importantes:
• El combustible está
formado por elementos esféricos, que permiten una reposición continua sin
necesidad de paralizar el reactor lo que proporciona bastante más seguridad
en el proceso.
• Además, el rendimiento
del lecho a base de gránulos de combustible con refrigeración por gas es
mayor al de los actuales reactores.
• Otra característica
importante es la eliminación por reutilización de los residuos nucleares más
peligrosos como son el uranio y el plutonio así como los actínidos neptunio,
americio y curio. Este proceso de reciclado se llama "ciclo
cerrado" frente al proceso actual de "ciclo abierto". En un
ciclo abierto, más del 98% de la radiotoxicidad de larga duración se debe al
neptunio 237 y al plutonio 242 producidos en el proceso (con períodos de
semidesintegración radiactiva de 2,14 millones y 387.000 años,
respectivamente). La eliminación de los compuestos formados por estos
elementos aumentaría hasta 50 veces la capacidad de los depósitos geológicos
actuales destinados a estos peligrosos residuos.
• Finalmente, el consumo
del plutonio en la segunda fase del proceso minimiza la cantidad existente de
éste último producto utilizable para la fabricación de armas nucleares, lo
que favorece la no proliferación de este tipo de armamento.
Un diseño a más largo plazo de una variante de la Generacón IV de
reactores es el de "neutrones de alta energía", en el que la
refrigeración se realizará por una mezcla de sodio, plomo y bismuto o gases
inertes como el helio o el dióxico de carbono; los neutrones no se
desaceleran y se podrá aprovechar su energía para destruír el plutonio
procedente de armas nucleares desmanteladas o de residuos de larga actividad
de los reactores térmicos actuales.
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