El agua como recurso

Información, documentos y publicaciones de actualidad teniendo como eje la problemática del agua como un recursos cada vez más escaso.

Autor de  la recopilación de la información: Pablo Gómez Segade.

Imagen LOGO: "Ponte Mantible", acueducto romano reconstruído por el arzobispo Xelmírez que surtía el agua desde los manantiales de Chao de Curros y fuente Blanca  a la gran fuente que éste mandó construír al lado de la catedral de Santiago de Compostela.

            Con el agua satisfacemos la sed, generamos electricidad, regamos los campos y funcionan muchas de las industrias actuales (refrigeración de reactores nucleares, fábricas de papel,…). Por otro lado, hay que tener en cuenta que el agua es imprescindible para la vida, constituyendo el 65% de nuestro organismo, porcentaje que se eleva en otros seres vivos como por ejemplo algunos vegetales, los peces (80%) o los animales invertebrados acuáticos (en las medusas, dicho porcentaje es mayor del 90%). Si nuestro primer nutriente imprescindible es el oxígeno, del que necesitamos diariamente 15 litros, el  segundo es el agua, de la que precisamos cada día de 2 a 3 litros, ya sea ingerida directamente o incluída en los alimentos.

Hoy en día la población global del planeta aumenta y, por el contrario, se están reduciendo las reservas existentes de agua, lo que hace que surja la pregunta ¿habrá agua suficiente para todos y para todos los usos que la precisen? Con la finalidad de responder a este interrogante así como la de otros relacionados, hemos creado este espacio que irá creciendo con el tiempo al ir añadiendo sucesivas informaciones sobre el tema.

 

Introducción

            El contenido en agua de nuestro planeta alcanza una cifra aproximada a los 1.300 trillones de litros, y se distribuye de la siguiente manera:

- 97,23%, en los océanos,

- 2,15%, en los casquetes polares,

- 0,61%, en los acuíferos y almacenes subterráneos,

- 0,009%, lagos,

- 0,008%, mares interiores,

- 0,005%, humedad del suelo,

- 0,001%, en la atmósfera,

- 0,0001%, en los ríos.

            Puede observarse que el agua dulce susceptible de ser utilizada para el consumo humano se encuentra en su mayor parte en el subsuelo formando los acuíferos y ríos subterráneos, para ir finalmente a parar a los océanos formando lo que se conoce como "escorrentía subterránea", en oposición al agua que discurre por la superficie también hacia los mares y llamada "escorrentía superficial".

            Un dato relevante es que el 90% del hielo de todo el mundo se encuentra en la Antártida, representando el 70% de agua dulce disponible en todo el mundo y ello a pesar de que el interior de este antiguo continente es prácticamente un desierto (con una precipitación de nieve anual equivalente a sólo 70 mm de lluvia). La explicación se encuentra en el acúmulo progresivo durante los últimos 30 millones de años alcanzando el espesor del casquete de hielo en algunos puntos los 4.700 metros aunque su promedio es de 2000 metros.

 

Disponibilidad de agua por habitante y causas que provocan su disminución

            El agua total existente es suficiente para todos los habitantes del planeta, si estuviera bien repartida y si no hubiera contaminación. Aquí, conviene recordar que otros problemas globales, especialmente el incremento del efecto invernadero observado en los últimos años, puede hacer que disminuya el porcentaje de agua potable disponible al aumentar el nivel de los mares por deshielo de una parte importante de los glaciares de Groenlandia y la Antártida. Entre los problemas de contaminación más relevantes están el de la lluvia ácida y problemas derivados y el de la eutrofización de las aguas. Así podemos anotar las siguientes cifras:

- Cada año se evaporan 382 mil de kilómetros cúbicos en los océanos y 106 en los continentes, regresando gracias a las precipitaciones en zona continental sólo 37 de ese total  en forma de ríos y glaciares, en lo que se conoce como escorrentía superficial o subterránea.

- Casi el 90% del agua dulce terrestre permanece oculta, impregnando el suelo y las rocas, fluyendo en corrientes subterráneas o embalsada en lagos subterráneos.

- El 30% del curso de los ríos del mundo industrializado está contaminado.

- En la actualidad hay 1.300 millones de personas en el mundo que carecen de agua potable.

 

            En el mapa de las precipitaciones por año en las diversas partes del planeta se observan grandes diferencias en la disponibilidad de agua, pero a esta circunstancia hay que añadir la desigual distribución y la diferente capacidad de proveerse de este recurso en zonas que tienen la misma precipitación (por ejemplo Kenia y algunas zonas de EEUU), resultando unas expectativas para el año 2.025 nada prometedoras según las que el 32,6% de la población probablemente sufra restricciones de alimentos agrícolas por causa de escasez de agua, el 5,3% de la población sufrirá restricciones agrícolas e industriales en el uso del agua, y el 2,8% verá amenazadas su agricultura, industria y la salud humana. Incluso países ricos en el recurso agua, como EEUU y China, podrían sufrir restricciones. También pueden sufrir restricciones España, Portugal, Australia y los países de Oriente Medio, entre otros (ver zona rayada del mapa). Hay que precisar que la disponibilidad de agua depende no sólo de la demografía y de la capacidad de las reservas de ríos, lagos y acuíferos, sino que también se ve influenciada por otros factores, igualmente importantes, como las condiciones políticas y económicas, las variaciones climáticas y las técnicas con que se cuente para su producción y utilización.

            En lo que respecta a España, en el mapa de las cuencas hidrográficas puede observarse la diferente disponibilidad de agua de las diferentes zonas, siendo las de mayores excedentes la cuenca Norte que incluye a Galicia y el litoral cantábrico, y la cuenca del Ebro. Ello ha dado lugar al Plan Hidrológico Nacional, que prevé la construcción de diferentes embalses y trasvases, algunos de los cuales, especialmente el del Ebro, son fruto de fuerte polémica y contestación entre la población.

 

Actividades humanas orientadas a la optimización de este recurso

Pueden citarse muchas pero optamos por indicar algunas de las más destacadas y que han surgido en los últimos tiempos.

• Evitar fugas y filtraciones en las conducciones de riegos, en las presas y en la distribución en las ciudades. Un caso significativo se produjo a principios de los noventa en Nueva York: con la afluencia de nuevos residentes y el aumento de la sequía, la ciudad experimentó un aumento de la demanda de un 7%; las autoridades optaron por la reducción en el consumo con un plan de renovación incentivada de los cuartos de baño en un período de tres años; cuando el programa acabó en 1997, se cambiaron 1.330.000 retretes de un gasto de más de 15 litros por cada vez de utilización por otros una cisterna de menor capacidad, el consumo se redujo en un 29%: el ahorro por este concepto fue de 250 a 350 millones de litros al día en la ciudad; por supuesto, esta medida se complementó con otras como, por ejemplo, como incentivos fiscales por unidad familiar que consiguiese reducir su consumo (un caso concreto es el cambio de los grifos y alcachofas de las duchas por otras de mayor eficacia) y ayuda técnica para informar de posibles deficiencias en los edificios y su posible reparación, instalación de equipos de sonar subterráneos para detectar fugas en los casi 10.000 Km de sus conductos principales.

• Plantas de tratamiento de aguas residuales (EDAR) y plantas de potabilización de aguas procedente de ríos y otras fuentes que necesitan un ligero tratamiento antes de su consumo. En las primeras puede llegarse a potabilizar el agua o, en caso de insuficiencia de medios, tratarla sólo lo suficiente para su empleo en el riegom, industria u otras actividades diferentes al consumo directo por el hombre. Como un ejemplo, puede citarse a Namibia, el país más seco del sur de África, su capital Windhoek, con 61.000 habitantes, obtiene al año la cifra de 3.200 millones de litros que se utilizan para satisfacer la demanda total de agua de la ciudad en un 23% (la creación de una segunda planta EDAR podría elevar este porcentaje al 51% en muy poco tiempo).

• Mejoramiento de las técnicas de riego en la agricultura. Hay que tener en cuenta que para el año 2.050 se espera una población humana de 7.200-8.000 millones y que en las ciudades vivirán probablemente 5.000 millones de ese total. Con la dificultad de que ya hoy en día el 8% de los alimentos producto de la agricultura proceden de cultivos que gastan el agua subterránea más rápidamente de lo que tardan los acuíferos en reponerse, el conflicto entre el mundo rural y el urbano es inevitable. De momento, la agricultura de regadía ya consume los dos tercios del agua que se utilizan por diversos conceptos en todo el mundo. Ello es lógico puesto que alrededor del 40$ de la alimentación mundial se obtiene en campos de regadío. Sin embargo, se hacen precisas nuevas técnicas y una investigación continua para maximizar el aprovechamiento del riego.

Todos los métodos de cultivo que se citan en este apartado tratan de evitar el derroche de agua que se produce por filtración o evaporación en los surcos de las tierras de labor en la agricultura tradicional.

Riego gota a gota hasta las raíces en oposición al tradicional anegamiento. El agua discurre por conductos perforados instalados por encima o por debajo de la superficie, aflorando despacio y a intervalos regulares. Estudios realizados en India, Israel, Jordania, España y EEUU han demostrado que este método disminuye el consumo de agua de un 30% a un 70%, aumentando además la cosecha de un 20% a un 90%. A pesar de su gran rendimiento sólo se emplea este sistema en el 1% de los regadíos.

Aspersores de alta presión, que dispersan el agua a rociar a una menor altura para cubrir así un área más extensa. El agua, cuanto más tiempo pasa en el aire, sufre mayor evaporación y arrastre por el viento a zonas fuera del cultivo. Aspersores de baja energía e instalados a ras del suelo, aunque se precisa un mayor número, es otro método que facilita enormemente la absorción del agua por las plantas, entre un 90% y un 95%. Los aspersores bien diseñados rinden casi tanto como el método gota a gota, a pesar de lo cual sólo se utilizan en un 10-15% de los regadíos.

Utilización de agua reciclada en la agricultura. Un ejemplo: en Israel, el 30% del agua que consume sus cultivos procede de aguas residuales tratadas, esperando que próxiamente aumente bastante dicho porcentaje. otro ejemplo podría ser el caso de la capital de Namibita, ditado anteriormente.

Cultivos hidropónicos y de irrigación, para un mejor aprovechamiento del terreno árido y de la propia agua. Por estos métodos, se ha logrado recuperar terreno a desiertos como se demuestra en el Oriente Medio.

Cultivos en estrella, como los que se pueden ver en el sur de Francia, facilitan la actividad del riego además de suponer un ahorro en agua.

Cultivos de especies seleccionadas que aprovechan mejor el agua disponible, pudiendo citarse entre las más extendidas hasta el momento el trigo y el maíz que en su momento supusieron la llamada "revolución " de los cincuenta, y más modernamente el arroz.

Adopción de una dieta más vegetariana, puesto que los alimentos de origen animal precisan del doble de agua que los vegetales para su producción.

Máquinas capaces de extraer en el momento necesario el agua del subsuelo. En muchos países pobres la escasez de agua para los cultivos se solucionaría con simples bombas de extracción, que son inalcanzables por su coste demasiado elevado para estas economías. Un caso reciente de imaginación nos hace reflexionar sobre esta cuestion: la bomba de pedales, semejante en su funcionamiento al moderno aparato occidental de de gimnasio "subir escaleras" ha logrado en Bangladesh que los campesinos puedan extraer el agua que se acumula a pocos metros de la superficie en el período posterior a las grandes inundaciones, con lo que la renta per capita ha pasado de 1 a 100 dólares al año. Este aparato ha sido fundamental, por su bajo coste y además por producirse en el propio país, lo que ha facilitado la compra en poco tiempo de más de un millón de unidades. En otros países se están interesando por los modernos sistemas de goteo, logrando resultados esperanzadores.

Presas. En los últimos cien años ha construído embalses y canales con una capacidad de 6.000 kilómetros cúbicos de agua. Se pensó que era la solución definitiva a la disponibilidad de agua, además de la producción de energía eléctrica. Sin embargo, hoy se detectan enorme problemas causados por estas construcciones, como son la destrucción entera de ecosistemas (un caso característico es el de los salmónidos que han perdido la capacidad en muchos casos de poder remontar los ríos para su reproducción) e incluso la desaparición de lagos actuales como el lago Aral (a causa del desvío de los ríos que lo alimentaban para utilizar el agua en el cultivo de algodón) con la consiguiente extinción de especies (24 de ellas endémicas). El caso más sonado, después de la presa de Assuam en Egipto, es el de las Tres Gargantas en el río Yangtzé de China que ha obligado a desplazarse a casi dos millones de personas. En la actualidad varios países han decidido parar nuevas posibles construcciones de presas e incluso demoler alguna ya existente como el caso de las de Maisons-Rouges y Saint-Etienne-du-Vigan en Francia o la del río Kennebec (Maine) en EEUU. Un buen indicio de esta reciente tendencia es la suspensión, gracias a las masivas protestas de los ciudadanos, del desvío de los ríos siberianos que en los setenta propusiera el gobierno de la Unión Soviética. Sin embargo, mientras la población del mundo siga creciendo, tendrán que construírse nuevas presas en las zonas donde aún no existe este tipo de infraestructura y las necesidades básicas humanas no estén cubiertas.

Desalinización o extracción de agua dulce a partir del agua salada de los océanos. La técnica tradicional se basó en la evaporación y posterior destilación, con un elevado consumo de energía inaceptable para muchos países, salvo los que disponen de energía en abundancia como Kuwait y Arabia Saudí. En ocasiones es el único método posible por agotamiento de otras posibles fuentes, como es el caso de las Antillas Holandesas, o como se prevé que podría llegar a plantearse en algunas de las islas Canarias. El método más moderno y económico de desalinización es el de membrana, también conocido como ósmosis inversa, en el que el agua salada de un recipiente se somete a una presión mayor que la existente en otro recipiente de agua dulce separándose ambos por una membrana semipermeable. Las membranas inicialmente utilizadas de poliamida o de acetato de celulosa eran muy frágiles y duraban sólo unos 3 años, mientras que las modernas, a base también de películas de poliamida, son más duraderas pudiendo llegar a los 10 años de uso y ofrecen una mejor filtración. Aunque la desalinización hoy día todavía sólo se realizan en unas 12.500 plantas y proporciona un 1% del agua potable del mundo, se estima que estas cifras aumentarán notablemente en el futuro.

El transporte por remolcadores de contenedores de plástico o de tejido impermeable puede convertirse en imprescindible en zonas concretas de tremenda escasez y separadas por mar de otras con abundancia en este recurso. Ejemplos reales de este sistema de distribución los tenemos en el de la compañía inglesa Aquarius Water Trading en 1997 de la Grecia peninsular a las islas en bolsas de poliuretano. Otra compañía, la Nordic Water Supply, ha realizado transportes similares pero utilizando contenedores de tejido impermeable a Chipre y Turquía. Por otra parte, hay un tercer sistema patentado por el californiano Terry G. Spragg que consiste en bolsas de agua enlazadas con cremalleras de varios centímetros de largo a modo de vagonetas. Todos estos sistemas parecen ser más económicos que su transporte en grandes buques. La utilización de petroleros se ha visto que presenta grandes dificultades en la limpieza de los compartimentos, inutilizándose el agua, como ha ocurrido en el intento hecho a Mallorca.

- Finalmente, y aunque no se trata propiamente dicho de una actividad orientada al ahorro de agua, podemos citar la acuicultura o "agricultura del mar" como una industria muy relacionada con ella y que aumentará enormemente en el futuro de cara a la producción de pescado, alimento de calidad y una de las mejores fuentes de proteínas posible. La sobreexplotación de los mares ha inducido de forma indirecta la puesta en marcha de piscifatorías en muchos países para compensar con su producción la pérdida en volumen de la pesca. Así, por ejemplo, en España durante el año 2.000 la acuicultura facturó 37.000 millones de pts.

Ahorro en la industria. Aunque la actividad humana que se lleva más parte de agua es la agricultura hay también grandes posibilidades ahorro en el uso urbano (como vimos en el ejemplo anterior de Nueva York) y en la industria. Un buen ejemplo a citar es la reducción del consumo de agua que se ha dado en Japón en el período de 1965 a 1998, donde la productividad del agua (es decir, el agua necesaria para general una determinada cantidad de producción industrial) se ha multiplicado casi por cuatro.

 

Conflictos  entre naciones o internos ocasionados por el dominio y uso del agua potable

            A lo largo de la historia el agua ha sido causa y motivo de numerosas confrontaciones políticas y militares, teniendo casi siempre como base unas fronteras políticas artificiales que no concuerdan con las cuencas hidrográficas naturales, teniendo que compartir pueblos distintos los mismos ríos y recursos hídricos, a veces insuficientes para satisfacer la demanda de todos. A continuación se exponen una muestra de los principales conflictos surgidos en el siglo XX por la disputa del agua potable.

• Estados Unidos, 1924. Los campesinos dinamitan en varias ocasiones el acueducto de Los Ángeles para impedir el desvío del agua de Owens Valley a la propia ciudad de Los Ángeles.

• India y Pakistán, 1947-1960. La rivalidad de estos dos estados, además de por otras razones como la disputa por la posesión de la región de Cachemira después de la descolonización de la antigua India británica, tuvo una causa importante en la disputa  por los recursos hídricos de cuencas compartidas generó conflictos que terminaron con el acuerdo de 1960 auspiciado por el Banco Mundial.

• Egipto y Sudán, 1958. Ambos estados lucharon por un territorio en disputa y sobre todo por las aguas del Nilo, finalizando esta guerra con el tratado de 1959.

• Israel, Jordania y Siria, decenios de 1960 y 1970. Guerras por elreparto, control y desvío de los ríos Yamouk y Jordán, continuando el conflicto todavía en la actualidad.

• Sudáfrica, 1990. Un ayuntamiento partidario del apartheid priva de agua a medio millón de vecinos negros de Wesselton Township después de unas protestas contras las pésimas condiciones sanitarias y de vida.

• Irak, 1991. Después de la destrucción de las plantas desalinizadoras de Kuwait en la guerra del Golfo Pérsico, la coalición ganadora de las Naciones Unidas se plantó temporalmente durante los días del conflicto bélico en aprovechar la presa turca de Ataturk para dejar sin caudal al río Éufrates que discurre hacia Irak. En realidad, esta operación no se llegó a realizar.

• India, desde 1991 hasta la actualidad. Disputas con varias docenas de muertos entre los estados indios de Karnataka y Tamil Nadu por el reparto para el riego del agua del río Cauvery, que atraviesa los dos estados.

• Yugoslavia, 1999. La OTAN cortó el suministro de agua a Belgrado, además de bombardear los puentes para impedir la navegación, para forzar la rendición de este estado en el conflicto surgido de la desmembración de la antigua Federación de Yugoslavia.