JATROPA, UN BIOCOMBUSTIBLE DE FUTURO

El País, 4 de octubre de 2007

 

    

     En Mali se está plantando un arbusto que procede de América Central pero capaz de adaptarse a terrenos rocosos y marginales, teniendo una gran productividad por hectárea. Entre otras ventajas que presenta es su escasa exigencia de agua, no precisando de pesticidas ni de fertilizantes para producir las semillas de las que se extrae el aceite, al contrario de lo que ocurre con otross biocombustibles como el etanol extraído del maíz y la caña de azúcar.

     Actualmente se está plantando como biocombustible en muchos países del mundo, como India, China, Filipinas y Malasia, con la ventaja de que no compite por los terrenos más fértiles con los cultivos dedicados a producir alimentos y de que al tratarse de frutos no comestibles no interviene en la oscilación de precios de los alimentos.

     La jatropa se ha propagado por el mundo gracias a los exploradores portugueses. En Mali, se empezó a utilizar por los agricultores como un seto vegetal que mantenía alejados a los animales domésticos de los cultivos gracias al olor y sabor reprelentes de esta planta. Además, actúa evitando la erosión del manto superior del suelo por el viento del Sahel.

     El uso de la jatropa como biocombustible puede presentar dos problemas:

§ La frustación de no encontrar compradores para la producción obtenida de enormes superficies que empresas de su cultivo, tal y como empresas como BP y la británica D1 Oils están fomentando.

§ En algunos países, como por ejemplo Mali, los agricultores animados por las posibles ganancias del cultivo de la jatropa, podrían abandonar la producción de alimentos, lo que a largo plazo puede ser contraproducente para esas zonas.