¿merecen conserva la etiqueta ecológica los biocombustibles?

El País, 31 de marzo de 2008

          Cada vez hay más expertos en energía, investigadores y ecologistas que cuestionan la capacidad de los biocombustibles para reducir las emisions de CO2 y por tanto el derecho a llevar la etiqueta ecológica. Aunque los políticos aún siguen defendiendo a los biocarburantes, tal y como lo hace Robert Watson, asesor de medio ambiente del primer ministro británico, en realidad en la cámara de los comunes de la propia Inglaterra se criticó recientemente el precipitado  ypoco ecológico desarrollo de los biocombustibles. Entre las críticas que se le dan a este tipo de energía están:

-         Los biocombustibles no contribuyen a luchar contra el cambio climático.

-         Los biocombustibles provocan graves impactos ecológicos, especialmente en Indonesia y Suramérica.

-         Además, este tipo de cultivos alteran el precio de los alimentos, especialmente de los cereales.

-         El modelo de explotación no suele respetar las normativas laborales más elementales y mantiene una fuerte dependencia de las grandes multinacionales.

          A pesar de lo anterior, se sigue investigando en la mejora de estos combustibles, en diferentes líneas, como por ejemplo en su producción a partir de los residuos forestales y de las fábricas de pasta de papel, adaptándose a la geografía y la climatología para producir de forma sostenible.

          Concluyendo, la discusión sobre estos combustibles empieza a decantarse en la Unión Europea por retirarles la etiqueta ecológica. Así, la nueva Directiva europea de energías renovables impide dar la etiqueta ecológica a los biocombustibles que utilicen materias primas de bosques vírgenes, praderas y áreas protegidas o de la conversión de humedales y zonas de silvicultura, ni tampoco a los biocombustibles que emitan por encima de un 35% menos de gases de efecto invernadero (GEI) que los combustibles fósiles.

 

Estación de servicio con biocombustibles, en Alcalá de Guadaira, Sevilla. /GARCÍAA CORDERO.