GENES LIGADOS AL CROMOSOMA X INACTIVO PUEDEN CAUSAR EFECTOS OPUESTOS

The Scientist, 1 de MARZO de 2020

Anber Dance, periodista freelance colaboradra de The Scientist.

  Esta noticia pretende dar un pequeño resumen de esta línea de investigación. Para ampliar conocimientos en este sentido sería muy útil leer el la revisión redactada por esta colaboradora de The Scientist, en la que expone minuciosamente muchas investigaciones relacionadas con el tema, además de más gráficos explicativos. 

    Para una persona con dos cromosomas X, la expresión completa de los genes en ambos podría significar una doble dosis muy perjudicial de sus productos proteicos, interfiriendo en el delicado equilibrio de la expresión de proteínas y las interacciones en todo el cuerpo. Pero las células tienen una solución simple: apaga un cromosoma X yque se convierte en el conocido cuerpo de Barr. Un ARN largo no codificante conocido como XIST (en español "existe"), que se expresa a partir del coromosoma X inactivo, desempeña un papel clave en este proceso. Actuando solo en el cromosoma del que se transcribe, XIST recubre el ADN y lo convierte en heterocromatina silenciosa.

 ZABOVE: Modified from © Istock.com, VCHAL

     

     Los científicos sabían desde hace tiempo que algunos genes en los cromosomas X no están sujetos a silenciamiento, pero la lista de estos, llamados los genes "escapados", ha crecido en las últimas dos décadas. De alguna manera, aproximadamente una cuarta parte de los aproximadamente 1.150 genes en la supuestamente silenciada X humana se expresan, evitando la cobertura por XIST. Algunos de estos escapados se expresan solo un poco, otros bastante. Algunos parecen ser beneficiosos, posiblemente ayudando a proteger a XX personas de enfermedades como el cáncer. Otros genes X causan daño cuando se expresan en ambos cromosomas, posiblemente predisponiendo a las mujeres a trastornos autoinmunes como la esclerosis múltiple o el lupus.

     El primer catálogo real de fugitivos, publicado en 2005, fue sorprendente por su tamaño, según indicó Carolyn Brown, una genetista molecular de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver que no participó en el proyecto.      Las listas de escape proporcionan pistas importantes sobre lo que Brown se pregunta ahora: ¿cómo evitan estos genes o revierten el silenciamiento?
     Los investigadores sospechan que existen marcadores genéticos que ayudan a mantener el silenciamiento o promueven el escape, y los patrones en las secuencias de genes fugitivos conocidos sugieren cuáles podrían ser los marcadores. Por ejemplo, dice Brown, las secuencias ricas en secuencias largas y repetitivas llamadas LINE tienden a silenciarse, mientras que las que tienen elementos de repetición más cortos (SINE) tienen más probabilidades de escapar. Además, la genetista Christine Disteche y sus colegas de la Universidad de Washington informaron otros investigadores encontraron un factor de transcripción llamado factor de unión a CCCTC (CTCF) se agrupaba alrededor de los fugitivos y sus promotores, lo que llevó a los investigadores a proponer que el factor podría promover el escape.
     Por otro lado, hay científicos que realizan una manipulación genética para mover a los escapados conocidos y las secuencias normalmente silenciosas alrededor del cromosoma X, en busca de los factores que los genes llevan consigo. En fin, hay multitud de investigaciones en ese sentido pero de momento se necesitan datos concluyentes para extraer conclusiones seguras. Es probable que se consiga con venideros experimentos.