AHORA PARECE SURGIR LA TEORÍA DEL BIG BANG BIOQUÍMICO PARA EL ORIGEN DE LA VIDA EN VEZ DE PROCESOS SUCESIVOS

New Scientist, 5 de agosto de 2020

Autor: Pablo Gómez Segade

    

     Szostak concreta la idea del título con sus protocélulas como el mejor modelo aceptado hasta ahora para explicar cómo podrían haber sido los primeros organismos vivos, implicando quizás un origen simultáneo en el tiempo de las moléculas que favorecieron el origen de la vida, aunque más evidencias son necesarias. En dicho proceso parece que tuvo gran importancia una molécula llamda formamida, muy ab undante en la atmósfera primitiva y en algunos meteoritos. Las protocélulas, a pesar de contener solo un puñado de sustancias químicas, crecen y se reproducen y portan "genes" de ARN que pueden copiarse a sí mismos.Aún así, parece demasiado pronto para decir si surgieron del tipo de química defendida por Di Mauro o si Sutherland. Esta cuestión depende del entorno en el que surgió la vida y , que nunca podremos saber con certeza.

 

     Curiosamente, la química sí nos ayuda a reducir las opciones:

1ª.- "El lugar más probable para encontrar otra vida, o al menos evidencia fósil de ella, es Marte" Si la idea de los orígenes de la vida, que es lo primero, es correcta, entonces la génesis se produjo en condiciones específicas. La mayoría de las reacciones químicas de Sutherland y Di Mauro dependen de la luz ultravioleta y algunos pasos clave requieren secado. Esto implica que, para comenzar, la vida necesitaba una superficie mineral sólida que, idealmente, incluye una arcilla como la montmorillonita (muy abundante en la Tierra), luz solar con un poco de radiación ultravioleta y suficiente calor para evaporar periódicamente el agua. Eso parece descartar la idea popular de que se originó en respiraderos hidrotermales ricos en químicos en las profundidades del mar.

2ª.- Una segunda opción es defendida por otros investigadores que creen que la vida comenzó en piscinas ricas en químicos en la tierra. Sutherland ha desarrollado un escenario que involucra corrientes de agua que corren por un cráter de impacto de meteorito. Deamer favorece los estanques geotérmicos en entornos volcánicos y está centrando la investigación en ellos.