VACUNAS Y TRATAMIENTOS CONTRA EL CORONAVIRUS SARS-COV-2

Con este artículo iniciamos una líena de información que iremos actualizando para seguir estas investigacíones

 

24 de mayo/El Mundo

¿Por qué el Covid-19 afecta más a unos pacientes que otros? La respuesta está en la sangre. Investigadores del Instituto Francis Crick, King's College London" y la "Guy's and St Thomas NHS Foundation" han examinado la sangre de 60 pacientes de COVID-19 del hospital londinense de St Thomas y han hallado que los más graves muestran un mal funcionamiento de las células inmunológicas T y deficiencia de basófilos. Parece ser que el virus desestabiliza aestas células protectoras de nuestro sistema inmune. Para solucionar esto, los investigadores están intentando slucionarlo con dosis de  interleukin 7, para reforzar su sistema inmunológico. Si se llega a conocer con profundidad el funcionamiento del virus, será más fácil hallar una vacuna eficaz.

 

8 de mayo/Euronews

Las llamas podrían ser la solución al COVID-19

     Una llama belga puede tener una solución para los enfermos de COVID-19. Científicos de la Universidad de Austin, Texas, de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses y de la Universidad de Gante han encontrado "el primer anticuerpo capaz de neutralizar el COVID-19" en la sangre de estos camélidos con tendencia a escupir. Anteriormente los autores ya habían descubierto un anticuerpo capaz de neutralizar el SARS-CoV-1 y el MERS-CoV-1 en la sangre de White, una llama nacida en Bélgica hace cuatro. Ahora, con la llegada del SARS-CoV-2, causante de la temible COVID-19 y convertido en pandemia, los científicos intentaron probar de nuevo... Y funcionó, según el artículo publicado en la revista Cell, Al menos en condiciones de laboratorio. El anticuerpo puede proteger a las células contra una infección con el virus SARs-CoV-2 porque evita que el virus se adhiera y entre en nuestras células pulmonares. Lo hicieron gracias a la ingeniería genética, haciendo que dos partes del anticuerpo, llamado VHH-72, se unieran a la proteína del virús con la que se une a las células, bloqueándola.

     Los anticuerpos de las llamas son fáciles de manipular y permanecen estables, al contrario de lo que ocurre en otros casos, como por ejemplo con los anticuerpos de los tiburones.

     Por otro lado, hay que decir que las llamas podrían ser un animal importante en un futuro, al tratarse de un animal que sobrevive a más de 4.000 metros de altitud y que produce una carne que es 23 % proteína, magra, y que requiere poca agua. Además, las llamas consumen pastos que no quieren los ovinos ni el ganado vacuno, y en su crianza puede llegar a los 200 kilos en peso vivo, un dato importante para la alimentación del futuro.

 

 

5 de mayo/La Vanguardia

Un equipo de investigadores de Países Bajos ha hallado un anticuerpo monoclonal humano que logra neutralizar el nuevo SARS-CoV-2 en cultivos celulares. La proteína, denominada 47D11, ya demostró su eficacia para actuar contra el SARS-CoV pues se dirige a un receptor común en ambos virus. Los autores del hallazgo, publicado en la revista Nature Communications , destacan su potencial para la prevención y el tratamiento de la Covid-19, con la ventaja además de que este tratamiento no generaría apenas rechazo del sistema inmune. Según indican los investigadores en el artículo, los anticuerpos pueden de esta forma alterar el curso de la infección en el huésped infectado para ayudar en la eliminación del virus o proteger a un huésped no infectado que resulte expuesto al virus. Los investigadores aclaran que, si bien los resultados resultan prometedores, por el momento se trata de ensayos in vitro. La siguiente fase sería probarlo en modelos animales.

 

30 de abril/Euronews

EEUU autoriza el Remdesivir, un tratamiento utilizado inicialmente contra el ébola y que ahora parce que acorta en 4 días la recuperación de los pacientes de la COVID-19...

 

15 de abril/TheScientist

Una editora de esta revista hace una clara descripción de dos de las grandes dudas respecto a la inmunidad ante este patógeno:

- ¿Existe respuesta de anticuerpos ante el virus SARS-COV-2?

- ¿Son los anticuerpos realmente protectores? y ¿Cuánto duran los niveles de anticuerpos?

 

18 de abril/El País

     Los interferones, ho en día, no parecen ser un posible tratamiento contra el Covid-19.

En la carrera acelerada en la búsqueda de tratamientos contra la actual pandemia, se van descartando posibles medicamento o tratamientos, como por ejemplo la hidroxicloroquina, la cual no parece mostrar evidencias científicas que la confirmen como un fármaco efectivo contra esta enfermedad. Ahora, un equipo de investigadores liderados por José Ordovás-Montañés, un investigador del Boston Children's Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard, liberaron el borrador de un artículo que está en revisión para su publicación en la revista Cell en el pueden encontrar claves para tratar mejor a los miles de personas tratadas por coronavirus en el mundo. Según este estudio el actual coronavirus invade las células humanas ligándose a las proteínas ACE2 y la enzima TMPRSS2 presentes en las células. Estas proteínas tienen papeles imprescindibles para nuestra fisiología y el funcionamiento de los pulmones, pero también le sirven al nuevo coronavirus para asaltar el organismo. La gripe y el SARS también utilizan este mecanismo pero, a diferencia de ellos, del actual SARS-COV-2 sólo afecta a unas pocas de cada tejido. Esto podría explicar por qué este virus, a diferencia de estos anteriores, permite seguir a  haciendo vida normal a un individuo infectado, pero sin síntomas alarmantes durante un tiempo, contagiando a más gente.

     Es evidente que conocer con detalle qué células se infectan y por qué puede ayudar a elegir tratamientos más específicos y eficaces. De momento los datos de esta investigación sugieren que proporcionar interferón a un paciente aceleraría la producción de las dos proteínas que le sirven de puerta de entrada al coronavirus, facilitando la invasión, pero también protegiendo al tejido, en una auténtica carrera de armamentos.

     En otro lugar, el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, Luisa Villar, la jefa de Inmunología del centro, confirmar los resultados de Ordovás, reconociendo en primer lugar que  “Los interferones tipo 1, como el alfa y el beta, tienen un posible efecto antiviral, pero desgraciadamente dice que “El interferón induce el receptor del virus en muchas células que no lo expresan y lo aumenta en células que ya lo expresan. En conclusión, el uso de interferones facilita la infección, por lo que no parece ser un tratamiento no viable, al menos de momento. Más estudios sobre este tema serán necesarios.

 

Geopolitik, 14 de abril de 2020

Este vídeo expone muchas de las iniciativas que trabajan a contrarreloj para conseguir el primero la vacuna contral el coronavirus, al timepo que analiza las consecuencias económicas y geoestratégicas que tendría este logro para un país.

 

Euronews, 9 de abril de 2020

¿Por qué España tiene casi 11.000 muertes por coronavirus y Portugal apenas supera las 200?

Un nuevo estudio científico señala una posible correlación entre los países que incluyen en su cartilla de vacunación obligatoria la de la tuberculosis, llamada Bacillus Calmette-Guerin (BCG), y el impacto del nuevo virus COVID-19. Gonzalo Otazu, investigador del New York Institute of Technology y uno de los autores del estudio. "Así que miramos los datos: los países que nunca implementaron una vacuna universal BCG estaban siendo golpeados duramente por COVID-19, con un alto número de muertes por habitante". Otazu compara la política con respecto a la aplicación de la vacuna de la tuberculosis en Italia, país con mayor número de fallecidos por COVID-19 con 13.915, con la de Japón, con tan solo 63 muertes y medidas de confinamiento menos estrictas; la explicación podría estar en que en Japón dicha vacuna se ha aplicado universalmente, y en Italia no. Otro ejemplo podría ser la diferencia entre el impacto del coronavirus en Europa occidental y del este. La aplicación de la vacuna contra la tuberculosis estaba ampliamente extendida en los países de la antigua Unión Soviética (URSS). Ahora se está viendo que los estados de lo que constituyó Alemanía del Este, bajo la influencia de la URSS hasta la reunificación en 1990, se encuentran en la parte inferior de la clasificación nacional del Instituto Robert Koch por número de casos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes.

 

Investigación y Ciencia, 1 de abril de 2020

Coronavirus SARS-CoV-2 (amarillo) emergiendo de la superficie de las células (rosa) de un paciente infectado, fot, imagen obtenida con microscopio electrónico de barrido./Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU., Laboratorio Rocky Mountain.

 

     En el momento actual existen numerosas investigaciones dirigidas a obtener una vacuna que trate de extirpar de nuestra sociedad o, al menos, aminorar los efectos de la actual epidemia. Por otro lado, existen ciertos tratamientos paliativos con hasta ahora relativa eficacia, ya sea ya en uso o en período experimental.

     Para ello es necesario conocer qué tipo de virus al que nos enfrentamos. El SARS-CoV-2 pertenece a una amplia familia de virus descritos por primera vez en los años sesenta del siglo pasado y que son responsables de varias afecciones respiratorias humanas, (el resfriado común, gripe, la bronquitis y la neumonía) y de algunos trastornos digestivos. Entre los muchos centros de investigación que se dedican a estas tareas en todo el mundo, en España tenemos los grupos del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del IRTA, en Barcelona, y el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC, en Madrid, se han sumado a la lucha contra el SARS-CoV-2. Una clave para hallar la vacuna adecuada es la proteína S, que le permite al virus acoplarse y fijarse a la superficie de las células que ataca. Las estrategias para conseguirlo son variadas, pero todas buscan generar inmunidad en el huésped humano mediante la inyección de una proteína vírica, de una parte del material genético del virus (ADN o ARN) o del propio virus atenuado. Como respuesta, las células del sistema inmunitario generan anticuerpos que reconocen estructuras víricas concretas y que, por tanto, pueden hacer frente a una infección futura. A continuación citamos algunos de los muchos institutos dedicados a este fin por todo el mundo:

- El camino para obtener una vacuna es la obtención de la secuencia genética del patógeno, logro que en este caso logró el Centro Clínico de Salud Pública de Shanghái publicándolo el pasado 10 de enero.

- La Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), organismo internacional con sede en Noruega está financiando tres programas para investigar la vacuna.

          + El primero, liderado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU. (NIAID), en colaboración con la empresa biotecnológica Moderna, está diseñando vacunas compuestas por secuencias víricas de ARN mensajero (ARNm).

          + El segundo, llevado a cabo por la empresa farmacéutica Inovio, de EE.UU, se centra en vacunas compuestas por secuencias específicas de ADN.

          + El tercero, realizado por un equipo de la Universidad de Queensland, está intentando fabricar una vacuna a partir de proteínas víricas obtenidas de cultivos celulares.

- Otras compañías, como Johnson & Johnson y Drugmaker Novavax, o el mismo Hospital del Este de Shanghái, afiliado a la Universidad de Tongji, en colaboración con la compañía china Stermirna Therapeutics, han anunciado que se suman a la investigación de vacunas contra el SARS-CoV-2.

- En España, el equipo dirigido por Luis Enjuanes, del CNB, en colaboración con la Escuela de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí, en Nueva York, intenta obtener una vacuna a partir del virus  atenuado. Para conseguirlo emplean la ingeniería genética para eliminar los genes nocivos de la secuencia genómica del virus y crear así virus atenuados. Estas nuevas versiones resultarían inocuas, por lo que podrían administrarse a humanos para estimular su sistema inmunitario.

     También en España el grupo liderado por Joaquim Segalés, del CReSa y de la Universidad Autónoma de Barcelona, trabaja junto con científicos del Laboratorio Nacional de Galveston, en Texas, y del Centro Médico de la Universidad de Texas para buscar estrategias contra el SARS-CoV-2. Para ello emplean una metodología in silico, consistente en realizar simulaciones computacionales para predecir qué compuestos nos podrían ayudar a prevenir o tratar la infección

     Surfeando por la red se puede encontrar un excelente artículo en la revista mensual Investigación y Ciencia, artículo redactado por Julia Vergara, investigadora del CReSa, en la que se resumen las principales líneas de investigación así como de posibles tratamientos para los ya enfermos.

    

Crédito: Julia Vergara, investigadora del CReSa

 

     Los tratamientos con anticuerpo policlonales son los que se están estudiando en diversos países como Italia y Estados unidos, siguiendo el ejemplo de China, país que ya trató con bastante éxito a numerosos pacientes contagiados con plasma de invididuos que ha habían superado la enfermedad y que por tanto contenían anticuerpos contra el virus. Estados Unidos estudia la posibilidad de usar estos anticuerpos pero escogiendo los de mayor potencial curativo.

     Además de estos tratamientos de tipo standar, se está investigando el posible uso de antiguos medicamentos como por ejemplo la hidroxicloroquina, la cual se usa contra la malaria la artritis reumatoide o el lupus eritematoso, aunque con resultado incierto además de que la dosis necesaria puede ser en muchos casos tóxica.